Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2019.



Sajones de Transilvania (I)

20190624213812-190624-iglesia-fortificada-de-biertan-iglesias-fortificadas-de-rumania-by-machbel.jpg

Transilvania (palabra derivada del latín, “la tierra más allá del bosque”)-, también conocida como Siebenbürgen (del alemán, “siete fortalezas”) por la minoría alemana del país y Ardeal por los rumanos, es una enorme llanura rodeada por los Cárpatos y los Montes Apuseni que ha sufrido múltiples invasiones desde que los dacios fueron derrotados por los romanos entre el 101 y el 106 d.C. hasta la llegada de los húngaros a finales del siglo IX. En el siglo X, allí se instalaron entonces los székelys (sículos), un grupo de habla húngara pero origen desconocido, cuya misión era la defensa de la frontera húngara frente a la presión de pechenegos y cumanos.

Géza II (Chronica Hungarorum).jpg

Géza II de Hungría (Chronica Hungarorum, siglo XV)

Con el mismo objetivo y por sus conocidas habilidades mineras, en el siglo XII, el rey Géza II de Hungría (1141-1162) favoreció la inmigración a Transilvania de colonos germanos procedentes de las regiones del Rin-Mosela y de Flandes, siendo definidos por la cancillería húngara como sajones. El centro de gravedad inicial de la colonización fue Sibiu (Hermannstadt), ciudad fundada entre 1188 y 1191. En una segunda fase, colonos de Turingia, Baviera e incluso del norte de Francia se establecieron alrededor de la ciudad de Nösen, posteriormente rebautizada como Bistritz (Bistriţa), mientras que otros se asentaron en la ciudad de Mühlbach (Sebeş) y de Mediasch (Mediaş).

En el año 1211, el rey Andrés II de Hungría invitó a los Caballeros Teutónicos a su reino para que se asentaran y defendieran el Burzenland, una zona del sudeste de Transilvania, controlando los pasos montañosos de los montes Cárpatos y evitando las incursiones de los cumanos. Los caballeros construyeron numerosas fortalezas, como la de Rasnov, y ciudades, incluyendo la gran ciudad de Kronstadt (Braşov). Sin embargo, alarmado por el creciente poder de los caballeros, en el año 1225 Andrés II expulsó a la Orden Teutónica de su reino, aunque permitió que los campesinos étnicamente alemanes, establecidos allí por la Orden, permanecieran en la región con una cierta autonomía administrativa y religiosa, si bien sometidos directamente al rey.

Caballeros teutónicos

Las invasiones mongolas (tártaros) que tuvieron lugar entre 1241 y 1242 devastaron Hungría y, por supuesto, también Transilvania. Tras la retirada, dejaron muchas ciudades sajonas destruidas, comunidades arrasadas, hambre y enfermedades. En estas circunstancias, el rey Bela IV impulsó una nueva colonización y nuevos privilegios económicos y comerciales que favorecieron su desarrollo. Este florecimiento provocó que en el siglo XIV se empezasen a construir bellas iglesias fortificadas en estilo románico y se levantasen murallas en sus siete principales ciudades:

-          Bistritz (Bistriţa, Beszterce)

-          Hermannstadt (Sibiu, Nagyszeben)

-          Klausenburg (Cluj-Napoca, Kolozsvár)

-          Kronstadt (Braşov, Brassó)

-          Mediasch (Mediaş, Medgyes)

-          Mühlbach (Sebeş, Szászsebes)

-          Schässburg (Sighişoara, Segesvár)

En estas circunstancias, tras las derrotas cristianas en Kosovo (1389) y Nicópolis (1396), el peligro turco empezó a asomar desde la otra orilla del Danubio.

24/06/2019 21:38 legiovhispana #. Historia Hay 1 comentario.

Sajones de Transilvania (II)

En la segunda mitad del siglo XIV, las ciudades sajonas conocieron un período de desarrollo económico y comercial gracias a los privilegios otorgados por Luís I el Grande de Hungría (1342 – 1382). Los comerciantes sajones desplegaron una red comercial que se extendía desde los vecinos Principados rumanos a los estados de la Liga Hanseática del Mar Báltico o a las ciudades costeras del Adriático. Ciudades como Sibiu o Braşov vieron cómo los mercaderes construían admirables edificios y embellecían la ciudad.


Reconstrucción de la ciudad de Braşov 

A pesar de ello, a finales de siglo, los turcos se convirtieron en los dominadores de los Balcanes y obligaron a Valaquia a pagar tributo, por lo que el peligro otomano alcanzó la frontera transilvana, que a partir de entonces fue constantemente hostigada. El primer ataque del ejército turco se produjo en 1420 y devastó la próspera región de Braşov, incluyendo varios pueblos y la propia ciudad, cuya población fue convertida en esclava. A pesar de los esfuerzos del emperador Segismundo de Hungría y el voivoda de Valaquia, Dan II, de recolocar el frente en el Danubio, los turcos siguieron presionando y, a partir de 1438, el sultán Murad II inició una destructiva campaña que logró someter Sebeş, Mediaş y Alba Iulia, aunque fue detenida a las puertas de Sibiu.


El sultán Murad II

En este turbulento escenario, en 1437, estalló en Transilvania una revuelta de campesinos húngaros y rumanos, que se oponían a la servidumbre, los elevados impuestos y los privilegios señoriales. La respuesta fue el establecimiento de la Unio Trium Nationum ("Unión de las Tres Naciones"), un pacto de ayuda mutua, sellado en 1438 por los tres estamentos más poderosos de Transilvania, es decir, la nobleza (mayoritariamente) húngara, los burgueses sajones y los székelys, cuyo objetivo era mantener al campesinado fuera de la vida política y social del principado.​ ​

En 1440, las esperanzas antiotomanas se renovaron con el ascenso del trono de Transilvania de Iancu de Hunedoara (Juan Hunyadi), que logró rechazar a los trucos hasta el otro lado de los Cárpatos. Los sajones aprovecharon este período de relativa paz para reforzar sus defensas y, aunque en 1457 Sibiu sufrió un nuevo asedio, consiguió no ser capturada. Se estableció entonces un sistema de comunicaciones entre sajones y szekelys, que empleaban cornetas, tambores y grandes fogatas para advertirse a largas distancias. También se establecieron alianzas entre los sajones y los príncipes de Valaquia y Moldavia, especialmente con Esteban el Grande. La colaboración entre todos los grupos étnicos en Transilvania consiguió derrotar a los turcos en la Batalla del Campo de Pan de 1479.


Acceso a la ciudad sajona de Sighişoara

Los sajones recibieron del rey húngaro, Matías Corvino, hijo de Iancu de Hunedoara, el privilegio de la Universitas Saxonum, una autoridad administrativa y judicial propia que podía recaudar impuestos y tomar decisiones en importantes cuestiones públicas. Desafortunadamente, la derrota húngara en la batalla de Mohács (1526), en la que murió el propio rey Luis II, marcó el final del estado feudal húngaro, aunque animó a los transilvanos a unirse en la defensa de su tierra.

Los otomanos no conquistaron Transilvania, permitiendo el normal devenir de las comunidades sajonas, sin embargo, a principios del siglo XVI, la población había descendido notablemente y algunas ciudades habían sido abandonadas, tras la destrucción provocada por las guerras, y repobladas con campesinos rumanos. La guerra desencadenada en 1527, tras la muerte de Luis II de Hungría, entre los candidatos al trono, el archiduque Fernando de Habsburgo y el voivoda de Transilvania, Juan Zápolya, causó nuevos tormentos a la población sajona. En 1541, gracias a un acuerdo entre las partes forzado por la intervención otomana, Juan Segismundo Zápolya, hijo de Juan, obtuvo el trono del principado de  Transilvania, que se convertiría en una monarquía electiva entre la nobleza húngara hasta que, en 1699, Leopoldo I de Habsburgo reunificó el reino húngaro.

Juan Segismundo Zápolya, voivoda de Transilvania

28/06/2019 17:42 legiovhispana #. Historia No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris