Vida social

El sábado por la noche dimos el pistoletazo de salida a nuestra vida social en Bucarest. A las 21.30 h quedamos para cenar en el restaurante La Mandrágora con nuestro amigo virtual (ahora real) César, su guapísima novia Irina y el cachondo sevillano Berni. Pasamos una noche tan divertida que sin darnos cuenta el reloj pasó de las 2 de la mañana. A pesar de que hasta entonces toda nuestra relación había sido electrónica, creo que vamos a vernos a menudo pues hay mucha tela que cortar, historias que explicar, lugares a visitar e intereses comunes.
Respecto al restaurante, el preferido de Irina, sin duda merece un 9,50. Situado en una villa recién restaurada, con un menú tan breve como exquisito, la lubina estaba de muerte y el pato a la cerveza Guinness fue una maravilla. Me quedó pendiente la crema de zanahorias, la sopa de hongos y el surtido de helados. La carta de vinos, extensísima, es un territorio dominado por César, que escogió un delicioso vino blanco rumano que nunca había probado y cuyo nombre no recuerdo.
¿Por qué entonces un 9,50? Por la manía de los jefes de sala de poner televisiones con fútbol en restaurantes de modernos. ¡Es de lo más cutre!
3 comentarios
Aba Inma -
A seguir pasandolo bién.
Cesar e Irina -
Abrazo y beso a Maria.
miki -