En el metro

Cualquier día. Metro de Bucarest.
Una voz humana, no grabada, advierte: “El próximo tren en dirección Dristor 2 no admite pasajeros”
Más lentamente de lo habitual, un tren cubierto de graffitis entra en la estación de Eroilor, la gente que espera en el andén no pierde ni un segundo en apiñarse silenciosa y automáticamente ante las puertas cerradas de los vagones.
La misma voz vuelve a repetir: “El tren detenido en la estación, en dirección a Dristor 2, no admitirá pasajeros. Por favor, aléjense de las puertas”
Como movidos por una provocación, la gente todavía se acerca más a las puertas del tren. Se empujan, se estrujan en el poco espacio disponible, todo muy silencioso.
La voz, con un tono de hartazgo, repite más contundente: “Ya se ha advertido que el tren en dirección Dristor 2 no admite viajeros. ¡Apártense de las puertas!”
El tren empieza a moverse lentamente, del mismo modo que entró en la estación. La gente se aparta entonces del límite del andén. Murmullan, maldicen por lo bajo, todo muy silencioso.
4 comentarios
AMA Gloria -
creándose una sociedad sin ningún horizonte de responsabilidad,ni de respeto.
Javi Osorio -
Javi Osorio -
Yo tampoco puedo comentar en la foto del feto. Lo haré aquí. Y es que, independientemente de consideraciones morales, la reflexion de la vana ministra del inutil ministerio es rocambolesca: si se trata de un conflicto de intereses se deduce que ambas partes del conflicto son PERSONAS (con intereses y opinion) que estan al mismo nivel. Por ende, la eliminacion de una de las partes por la otra sin el consentimiento de la misma, ¿como deberia llamarse? Asesinato, claro. Asi pues, la reflexion de la vana ministra es un alegato furibundo contra su propio proyecto.
Aba Inma -
Carlos, quería responder al post de la ecografía de Claudio pero algún fantasma informático me lo impide ó sea que aquí mismo ratifico todo lo que dices.¡ Que verguenza!