Ion Bârlădeanu

Hace un par de días el Instituto Cultural Rumano organizó una charla-exposición sobre el último fenómeno artístico del país: Ion Bârlădeanu. La reunión fue de lo más sesuda, con un crítico de arte enfrentado a una sala circunspecta que atendía casi reverencialmente a las explicaciones, críticas y disecciones de la obra de este “artista del hambre”. No había sonrisas, ni chascarrillos, ni un solo guiño a la galería, todo fue según el guión del mundillo intelectual bucarestino: aburrido hasta la nausea pero con un gesto de profundo interés.
Ion Bârlădeanu saltó a la fama entre el gran público hace unas semanas gracias a la exposición que inauguró en una afamada galería de París y a que una de sus principales fans es Angelina Jolie, con quien incluso compartió una cena privada. A pesar de todo el espectáculo que se ha montado a su alrededor, lo cierto es que hasta el año 2007 nadie había oído hablar de Bârlădeanu pues vivía como podía en la habitación donde se acumulan las basuras de uno de los típicos bloques comunistas de Bucarest. Precisamente de ahí es de donde este peculiar creador sacaba todo el material para crear sus obras, principalmente collages - a los que él llama películas - hechos con recortes de periódico y revistas pegados sobre cartón en los que ofrece una visión crítica, confusa y algo agresiva de Rumania, la de entonces y la de ahora.
¿Es Bârlădeanu un bohemio en estado puro o quizás un producto del más puro marketing? Posiblemente tiene algo de ambas cosas. Se dice que es la encarnación del mito del éxito de las sociedades capitalistas y democráticas, también que sólo es un producto más de la deriva cultural contemporánea o el resultado de una promoción agresiva y sensacionalista. Por mi parte, sólo creo que es un tipo con suerte al un día un amigo le ayudó a acercarse a una galería de arte de Bucarest en la que encontró alguien que se prestó a exponer su obra. Por lo demás, le ha sonado la flauta y me alegro por él (especialmente por su cena con la Jolie). Sea como fuere, su obra impresiona y difícilmente deja indiferente, así que vale la pena dedicarle un rato.
7 comentarios
miguel angel -
Carlos -
Alguna obra de Jeff Koons se incluyó en la magnífica exposición "Cultura basura" que realizó el CCCB en el año 2003. No sé si Koons ya estaba considerado basuriento entonces, aunque tengo claro que es uno de tantos impostores que ocultan su falta de talento bajo una capa de provocación.
M. -
Javi, ¿utilizas vísceras humanas para apoyar libros de teoría del arte?
Y mola el tipo y mola tener suerte.
Javi Carrion -
Javi Osorio -
marría del mar -
Ana, hermana y amiga -