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Bucarest bajo la ocupación alemana (Diciembre de 1916)

Aunque me esté adelantando a la siguiente entrada sobre la participación de Rumanía en la Primera Guerra Mundial, no me puedo resistir a colgar este vídeo del Archivo Federal de Alemania con imágenes sobre la entrada triunfal en Bucarest de las tropas germano-búlgaras, a finales de 1916, de la que en los próximos días se cumplirá el 100 aniversario.

03/12/2016 20:27 legiovhispana #. Historia Hay 1 comentario.

Rumania en la Primera Guerra Mundial (III): Entrada en la guerra y desastre

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Gracias a la intensa movilización de los años precedentes, en 1916, en vísperas de su entrada en la guerra, Rumania tenía un ejército formado por 19.843 oficiales, 813.758 soldados y 281.210 caballos. A pesar de todo, sufría graves carencias en lo que respecta a instrucción y experiencia de las tropas, provisiones y equipamiento, pues la industria nacional apenas podía suministrar dos obuses diarios por cañón y un solo cartucho por fusil, lo que obligaba al gobierno a buscar suministros en el extranjero. Ya desde 1915, Rumania intentó evitar su dependencia militar de los Poderes Centrales acercándose a Francia, sin embargo, las vías de aprovisionamiento, directamente desde Europa Occidental o a través del puerto de Salónica y Serbia, en seguida demostraron sus dificultades. 

La situación del ejército tampoco era halagüeña en lo que respecta a artillería o ametralladoras pesadas, pues cualquier división alemana o austro-húngara multiplicaba por entre 2 y 4 veces la capacidad de las divisiones rumanas, que además carecían de ametralladoras ligeras. Por otro lado, la fuerza aérea rumana apenas contaba con 28 aviones antiguos y lentos y la red ferroviaria era insuficiente y estaba poco dotada para el transporte de tropas.

Regimiento Teleorman nr. 20 (1902)

A nivel político, a lo largo de 1915 y 1916, aumentaron las presiones sobre el gobierno rumano para que el país renunciase a su neutralidad, especialmente por parte de Francia y Rusia. Brătianu era muy consciente de la debilidad de la frontera sur de Rumania tras la entrada de Bulgaria en la guerra a favor de los Poderes Centrales, por lo que puso varias condiciones para su entrada en la guerra a favor de los aliados de la Entente: la garantía de un suministro continuo de provisiones y armas durante todo el conflicto, la organización de una ofensiva general en coincidencia con el ataque de Rumania sobre Austria-Hungría y de sendas ofensivas rusas en Bucovina y en Dobrogea para facilitar, respectivamente, la defensa de los flancos norte y sur de Rumania y, sobre todo, la unión definitiva de Transilvania y Bucovina al territorio rumano una vez terminada la contienda. A pesar de las dudas iniciales de los aliados, que consideraban estas peticiones desproporcionadas, Brătianu y los representantes diplomáticos de Francia, Inglaterra, Rusia e Italia rubricaron la alianza en agosto de 1916, por lo que a finales de mes Alemania, Turquía y Bulgaria declararon la guerra a Rumania.

Propaganda británica sobre la entrada

de Rumania en la guerra

Los planes iniciales del ejército rumano eran tan ambiciosos como poco realistas, tal y como se demostró pronto. Inicialmente, se propuso limpiar Transilvania de tropas austrohúngaras, para lo que se destinaron unos 420.000 hombres, mientras unos 142.000 se enviaron a la frontera sur para repeler un posible ataque germano-búlgaro y asegurar la cobertura del esperado desembarco ruso en Dobrogea. La ofensiva se inició la noche del 27 al 28 de agosto de 1916 y, ante una escasa resistencia, consiguió ocupar ciudades como Brasov, Făgăraș o Mercuriea Ciuc, además de controlar los principales pasos de los Cárpatos. A pesar de todo, el Alto Mando ordenó inesperadamente detener el ataque alarmado por el avance desde el sur de las tropas germano-búlgaras dirigidas por mariscal de campo August von Mackensen.

Tropas rumanas cruzando los Cárpatos (septiembre de 1916)

Se trasladaron entonces gran cantidad de tropas desde Transilvania hacia Dobrogea, con el objetivo de que el popular general Alexandru Averescu dirigiese un contraataque conocido como Operación Flămânda, que incluía un asalto directo en Dobrogea y otro por la retaguardia germano-búlgara, tras cruzar el Danubio. La operación se inició con éxito el 1 de octubre pero sólo tres días después se frenó para devolver las tropas a Transilvania, donde se había desatado una gran contraofensiva.

General Alexandru Averescu

A lo largo de los meses de octubre y noviembre, el ejército rumano trató de detener a los alemanes de Erich von Falkenhayn, comandante del ejército alemán y austro-húngaro en Transilvania. A pesar de la victoria rumana que evitó la invasión de Moldavia, las tropas enemigas consiguieron expulsarlos de Transilvania, empujarlos al otro lado de los Cárpatos y, finalmente, obligarles a retirarse progresivamente por territorio válaco hasta que, el 6 de diciembre, las tropas alemanas entraron en Bucarest.

El general Erich von Falkenhayn en el frente rumano, finales de 1916

A mediados de enero, el frente se estabilizó a lo largo del Danubio y del Siret, en el sur de Moldavia, sin embargo, las pérdidas para Rumania habían sido terribles: casi 250.000 soldados muertos, heridos o prisioneros, buena parte de su equipo perdido y casi la mitad del territorio nacional, donde se encontraban las más importantes regiones agrícolas e industriales, ocupada por el enemigo.

Tropas alemanas entrando en Bucarest (1916)

08/12/2016 20:50 legiovhispana #. Historia No hay comentarios. Comentar.


De elecciones o el triste destino de la anormalidad política en Rumania

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Hace pocas semanas Rumania celebró sus últimas elecciones legislativas y, según preveían las encuestas, el Partido Socialdemócrata (PSD) arrasó, quedándose a 12 escaños de la mayoría absoluta. Ante sus promesas de subidas generalizadas de salarios y pensiones, poco importó a los electores que menos de un año antes, el Primer Ministro socialista, Victor Ponta, hubiese dimitido por las irregularidades destapadas tras el incendio del Club Colectiv, en el que murieron 60 personas, y por la presión debida a los numerosos escándalos de corrupción que salpican a ministros y diputados de su partido. Los socialistas vencieron claramente, seguidos a mucha distancia de los liberales, la nueva Unión Salvar Rumanía (USR) y los partidos de las minorías étnicas, encabezados por la agrupación que representa a los  húngaros de Rumania.

Pronto llegaron a un acuerdo para formar gobierno los socialistas y uno de los partidos liberales, ALDE, encabezado por el ex primer ministro, Calin Popescu Tariceanu, sin embargo, según se supo durante toda la campaña electoral, el cabeza de lista socialista, Liviu Dragnea, no podía optar al cargo de primer ministro debido a su condena por fraude electoral en el pasado referéndum revocatorio contra el anterior presidente, Traian Basescu. Dragnea había sido condenado a dos años de cárcel por diseñar un sistema para facilitar el voto múltiple, el turismo electoral que permite votar en más de una mesa a la misma persona o la falsificación de firmas, entre otras lindezas.  

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Liviu Dragnea

En estas circunstancias, el PSD decidió presentar a otro candidato, sorprendiendo a propios y extraños, al escoger a Sevil Shhaideh - imagen, encabezando esta entrada -, primera mujer candidata al puesto, economista, musulmana y exministra de Desarrollo Regional y Administraciones Públicas.

La elección de Shhaideh, además de asombrosa, hubiese hecho historia en Rumania pero también en la Unión Europea, al convertirse en la primera musulmana en ostentar el cargo de Primer Ministro en un país de la Unión, sin embargo, el Presidente Klaus Iohannis, que debía ratificar el nombramiento de Shhaideh, decidió rechazarla como candidata, en un gesto sin precedentes para el que no dio explicaciones.

Aunque los motivos de Iohannis permanecen en la sombra, varias son las circunstancias que pueden haber influido en su inusual decisión. En primer lugar, tras la nominación de Shhaideh, Liviu Dragnea tuvo la desfachatez de declarar públicamente que, aunque ella fuese Primera Ministra, quien gobernaría sería él, dejando constancia de que la candidata vendría a ser poco más que un pelele en manos de la nomenklatura del PSD. Por otro lado, durante 20 años, Shhaideh trabajó en el Consejo Regional de Constanta, al frente del cual estuvo uno de sus mentores, Nicusor Constantinescu, barón local del PSD recientemente condenado a 15 años de cárcel por malversación de fondos públicos.

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Constantinescu, acosado por los periodistas

Constantinescu, junto a Dragnea, fueron los padrinos de la boda de Shhaideh – si es que puede decir así, en una boda sin padrinos según la tradición musulmana - con el ciudadano sirio Akram Shhaideh, agrónomo que realizó su doctorado en Bucarest y que no esconde sus simpatías por el régimen de Bashar al-Assad. Posiblemente, la afinidad  de Akram con el dictador sirio no habrá sido del gusto de Iohannis, aunque dudo que el rechazo a su esposa esté motivado por ser musulmana, ya que él mismo fue acusado por sus oponentes políticos, e incluso por la mismísima jerarquía eclesiástica del país, de no ser rumano por no profesar la ortodoxia o incluso por no tener hijos.

Sea como fuere, es la primera vez que un Presidente rumano rechaza a un candidato a Primer Ministro, situándose al límite de sus atribuciones constitucionales, y no es aceptable que se niegue a dar explicaciones.

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Klaus Iohannis

Ante esta situación, socialistas y liberales de ALDE ya han insinuado que pueden poner en marcha el procedimiento de destitución del Presidente Iohannis, que debería ser ratificado después en referéndum. Cabe recordar, sin embargo, que los socialistas ya intentaron un mecanismo semejante con Basescu en 2007 y 2012 y, en ambos casos, los resultados de los referéndums fueron contrarios a sus intereses, por lo que no pudieron culminar la destitución.

Las próximas semanas prometen ser interesantes desde un punto de vista político aunque, desgraciadamente, será el pueblo rumano quien siga pagando estas batallitas con una nefasta parálisis gubernativa y económica que seguirá lastrando el desarrollo del país.

28/12/2016 12:22 legiovhispana #. Política Hay 3 comentarios.


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