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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2013.

Gettysburg

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Este año se celebra el 150 aniversario de la batalla de Gettysburg.

Visitando el campo de batalla y el correspondiente museo, he comprobado con tristeza cuánto recorrido nos falta a los españoles hasta alcanzar la grandeza de los nortemericanos para aceptar la propia historia y no limitarse a hablar de buenos y malos.

10/02/2013 23:40 legiovhispana #. Reflexiones Hay 1 comentario.

El origen de los nombres de los barrios de Bucarest: Aviației, Aviatorilor y Baneasa

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A principios de los años 80, durante la agónica recta final del período comunista, se construyó al norte de Bucarest un nuevo barrio en el que Ceaușescu pretendía alojar a familias de policías, militares y aviadores del ejército rumano, que acabaron dando nombre al barrio (Aviației o de la aviación). Como recuerdo de las intenciones del tirano, en el emplazamiento del antiguo aeropuerto de Pipera, hoy puede visitarse el interesantísimo Museo de la Aviación, en cuyos jardines languidece el famoso helicóptero que sacó precipitadamente a Ceaușescu de la sede central del Partido Comunista Rumano durante la Revolución de 1989.

Muy cerca del barrio de la Aviación se encuentra el barrio llamado Aviatorilor, es decir, el de los aviadores, cuyo nombre proviene de la preciosa estatua de estilo Art decó dedicada a los Héroes del Aire. El monumento fue realizado por los escultores Iosif Fekete y Lidia Kotzebue y erigido en 1935 para recordar a los aviadores rumanos fallecidos durante la Primera Guerra Mundial, en accidentes, en pruebas de aviación, etc.

El barrio de Baneasa, conocido hoy por su enorme centro comercial y su antiguo aeropuerto (actualmente en proceso de reforma y con vuelos muy limitados), se sitúa en el lugar que antaño ocupó un pueblo llamado Carstinesti, cuyos habitantes eran bien conocidos en Bucarest por la calidad de la leche de sus vacas y por los quesos que producían y vendían en la ciudad. En el año 1761, el pueblo pasó a formar parte de las propiedades de Ecaterina Vacarescu, esposa del ban Stefan Vacarescu. Por aquél entonces, el título de ban era el más alto rango nobiliario otorgado por los príncipes válacos y la mujer del ban solía ser conocida como baneasa, designación que acabó dando nombre al territorio de su propiedad y, finalmente, al barrio que hoy allí se levanta. 

14/02/2013 00:28 legiovhispana #. Bucuresti Hay 2 comentarios.

El fantasma del hotel Cișmigiu

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El Hotel Palace abrió sus puertas en 1912, en pleno Bulevar Regina Elisabeta. Diseñado en estilo ecléctico por el arquitecto Arghir Culina, autor de otros edificios emblemáticos de Bucarest como el Hotel Ambasador, pronto se convirtió en un punto de referencia para los visitantes y un símbolo de la ciudad por su privilegiada situación y la belleza de su arquitectura. En la planta baja del Hotel Palace se situó, a partir de 1941, la popular cervecería Gambrinus, heredera de la inaugurada en 1901 por el dramaturgo Ion Luca Caragiale y cuya localización original había sido destruida durante los bombardeos que sufrió la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. El propio hotel sufrió las consecuencias de los bombardeos e incluso una bomba atravesó su cubierta hasta el tercer piso, aunque felizmente no estalló.

Tras unos años de esplendor, en 1948, el Hotel Palace fue expropiado por el régimen comunista a sus propietarios, la familia Pissiota, sustituyendo su nombre por el de Hotel Cișmigiu, de connotaciones menos regias. A partir de entonces, el edificio entró en una triste decadencia hasta que, en un estado tétrico y descuidado, fue finalmente cerrado en 1970. En 1989, con la Revolución en ciernes, el antiguo hotel fue reconvertido en una residencia para los estudiantes de la cercana Academia de Teatro y Cine, aunque siguió manteniendo su aspecto lúgubre y desaliñado debido a su inadecuado mantenimiento.

Un fin de semana de primavera, una estudiante de la República de Moldavia paseaba aburrida por los siniestros pasillos de la residencia. Aún teniendo vacaciones, no había regresado a su casa debido a su ajustado presupuesto, así que permaneció en un edificio prácticamente vacío. Sin que nadie que explique todavía el motivo, la chica se precipitó por el hueco del ascensor desde el segundo piso y permaneció tres horas agonizando en el oscuro fondo de la caja del montacargas, profiriendo gritos de ayuda cada vez más apagados y delirantes mientras la vida se le escapaba por la boca. Poco después del misterioso accidente, la residencia cerró de nuevo sus puertas y el edificio fue abandonado.

Se cuenta que, hasta hace poco, todavía se escuchaban gritos agonizantes de un alma atormentada en los pasillos del antiguo hotel, sin embargo, tras la excelente rehabilitación del edificio que ha realizado la empresa española Hercesa, propietaria del inmueble, la reinauguración del Hotel Cișmigiu y la apertura de la flamante sede del Instituto Cervantes, temo que el fantasma de la estudiante haya abandonado el lugar en busca de una localización más adecuada a sus fúnebres lamentos. 

Imagen extraída de la web The Vandalist Coolhuntin’

17/02/2013 12:33 legiovhispana #. Bucuresti Hay 2 comentarios.

Ghiveci de legume cu pui (Pisto de verduras con pollo)

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Aunque me cueste creerlo, las estadísticas oficiales afirman los rumanos consumen la misma cantidad anual de pollo que un europeo medio. A lo largo de la primera década del siglo XXI, se ha triplicado la cantidad de pollo empleado en las cocinas rumanas y se ha convertido en una vianda omnipresente en las cartas de cualquier restaurante y en las mesas de las familias rumanas, cocinándose según las más diversas recetas, desde un sencillo plato a la plancha hasta un elaborado guiso. Tradicionalmente, los rumanos han empleado una gran variedad de verduras de temporada para acompañar al pollo, condimentado además con hierbas aromáticas que crecen en los jardines de muchas casas.

 Los ingredientes para preparar un pisto de verduras con pollo al estilo rumano son los siguientes:

 -          Cuatro cucharadas soperas de aceite (de oliva, aunque en Rumania se use todavía poco) o de manteca.

-          1 cebolla mediana en rodajas

-          2 dientes de ajo

-          2 pimientos rojos en rodajas

-          Un pollo (1,5 Kg) cortado en 6 pedazos

-          6 cucharadas soperas de tomate frito

-          3 patatas cortadas en cubos

-          3 zanahorias cortadas

-          1 cucharadita de romero fresco (o ½ si es seco)

-          1 cucharadita de mejorana (o ½ si es seco)

-          1 cucharadita de tomillo (o ½ si es seco)

-          ½ apio a rodajas gruesas

-          Medio vaso de vino blanco seco

-          2 calabacines cortados en rodajas

-          Pimienta

-          Sal

En una cazuela grande, sofreír la cebolla y el ajo. Una vez pochados, añadir el pimiento.

Cuando el pimiento empiece a escalfarse, añadir las piezas de pollo y cocinarlas hasta que empiecen a dorarse.

Tras unos 15 minutos, añadir el puré de tomate, las patatas, las hierbas aromáticas, las zanahorias, el apio y el vino blanco. Salpimentar al gusto, tapar la cazuela y cocinar a fuego medio entre 40 y 50 minutos.

Añadir las rodajas de calabacín 5 minutos antes del final de la cocción. Corregir de sal y servir bien caliente.

Imagen extraída de Gustos.ro

19/02/2013 20:16 legiovhispana #. Gastronomía Hay 1 comentario.

De mapas y banderas (I)

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Durante la semana pasada, en el colegio de los niños dedicaron algunas horas a estudiar el mapa y la bandera de Rumania. Con un entrañable molde de plástico con la forma de Rumania, como aquél que usaba yo para España durante mis años mozos, los niños se familiarizaron con el contorno del país en el que viven desde hace años y dedicaron un buen rato a colorearlo con todo tipo de motivos, desde bosques, ríos y montañas a carreteras, ciudades, personas, animales e incluso algún ser más místico, como un grupo de ángeles que sobrevuela el norte del país pintado por Sofía (ver De mapas y banderas (II)).

Claudio, en un dibujo tan austero como su propio carácter, ha pintado una enorme autopista que divide el mapa de Rumania en dos, parecida a la que el Ministerio de Transporte tiene en sus papeles desde hace decenios pero que todavía no ha conseguido terminar, entre demoras y escándalos de corrupción. Posiblemente necesiten de un cerebro tan lúcido como el de Claudio para que les proporcione las indicaciones pertinentes y les ayude a desarrollar un objetivo estratégico de tamaña importancia, así que si algún funcionario está leyendo esta entrada, no dude en ponerse en contacto conmigo para que le envíe a Claudio al ministerio en cuanto lo necesiten. Por la mañana va a la guardería pero a partir de las 16 h está dispuesto a echarles una mano, incluso como ministro.

Sea como fuere, lo más llamativo del dibujo es cómo Claudio ha pintado ambos lados del país, separados por la autopista, con las banderas de España y Rumania, quizás en señal de que tiene el corazón partío.

25/02/2013 15:45 legiovhispana #. En familia Hay 1 comentario.

El gran incendio de 1847

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A lo largo de su historia, Bucarest se ha visto sacudida por múltiples catástrofes, desde asoladores conflictos bélicos y epidemias hasta destructivos terremotos e inundaciones, sin embargo, los incendios que periódicamente asolaban la ciudad han dejado huellas que todavía hoy pueden identificarse en el casco antiguo y que han marcado su desarrollo urbanístico y arquitectónico. 

 Durante siglos, Bucarest sufrió devastadores incendios. El uso extendido de la madera y de materiales ligeros en la construcción de edificios facilitaba que ciertos sectores de la ciudad fueran pasto de las llamas. El siglo XIX se inauguró con un incendio que destruyó la corte principesca y sus alrededores, calamidad que precedió al desbordamiento del río Dîmbovița, en un intento de los elementos de compensar su fuerza destructiva.

A pesar de todo, el incendio más demoledor que sufrió Bucarest a lo largo del siglo XIX fue el que se inició en la tarde del 23 de marzo de 1847. Aunque las versiones sobre el inicio del fuego difieren según quien las cuente, todos los autores sostienen que el culpable fue un niño llamado Costache Filipescu, hijo de un boyardo que ostentaba el cargo de llavero mayor de la ciudad. Al parecer, el zagal tenía la costumbre de rellenar con pólvora las enormes llaves huecas bajo custodia del padre. Introducía después en el orificio un clavo y golpeaba la cabeza contra una superficie dura, lo que provocaba una deflagración, la alegría del gamberro y la admiración de sus amigos.

Aquel aciago día, mientras los bucarestinos ultimaban los últimos detalles para recibir a la cercana Pascua, Costache armó su improvisado artefacto y salió a la calle en busca de una superficie adecuada donde causar el máximo estruendo. Desafortunadamente, el chiquillo decidió emplear un enorme barril aparentemente abandonado en el jardín de su casa, junto a los terrenos de la iglesia de San Demetrio. El tonel contenía combustible y cuando se produjo el estallido, las chispas prendieron los chorretones que manchaban su superficie. Las llamas, empujadas por el viento, rápidamente alcanzaron la cercana iglesia y la enorme casa de la familia, extendiéndose imparables hacia el este a lo largo de varios kilómetros.

El balance del incendio fue terrible. La enorme lengua de fuego arrasó total o parcialmente 1.850 edificios, destruyó 1.142 locales comerciales, 10 posadas y 12 iglesias. Una cuarta parte de la ciudad se vio seriamente afectada y los daños fueron valorados en 100 millones de lei de aquella época, una suma ciertamente astronómica. A pesar de la triste desaparición de edificios de inspiración otomana, característicos de las ciudades balcánicas, el formidable solar provocado por el incendio facilitó la construcción de bellísimos inmuebles de estilo historicista francés que sentaron las bases de la ciudad que sería conocida como la Pequeña París del Este.

Puede que el lector se pregunte qué fue de Costache Filipescu. El desdichado niño sobrevivió al incendio, sin embargo, murió de tisis a los 14 años en una residencia en Génova, donde su familia lo había enviado para que se recuperase de su enfermedad.

26/02/2013 23:23 legiovhispana #. Bucuresti Hay 1 comentario.


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