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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2012.

Mihai Eminescu

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Así como los españoles loamos a Cervantes, los italianos a Dante, los ingleses a Shakespeare, los franceses a Moliere y los rusos a Pushkin, los rumanos consideran que su más glorioso representante literario es Mihai Eminescu.

Mihai nació en Ipoteşti (Botoşani), el 15 de enero de 1850, siendo el séptimo de los once hijos del matrimonio formado por Gheorghe Eminovici, un cultivado administrador de fincas, y Raluca Iurăscu, descendiente de una antigua familia aristocrática moldava.

Entre 1858 y 1866, Mihai asistió a la escuela en Cernăuţi – entonces capital de la Bucovina austríaca, hoy en tierras ucranianas -, donde tras la muerte de su profesor de rumano, junto a sus compañeros, publicó su primera obra, un librito titulado Lăcrămioarele invăţăceilor gimnaziaşti (Las lágrimas de los estudiantes del Instituto) para el que escribió el solemne poema La mormântul lui Aron Pumnul (A la tumba de Aron Pumnul). En 1866, el eminente académico Iosif Vulcan incluyó su poema De-aş avea (Si tuviera) en la revista literaria Familia, cambiándole el excesivamente eslavo sufijo –ici de su apellido por el más rumano, -escu, de modo que a partir de entonces se le conocería como Mihai Eminescu.

Entre 1866 y 1869, Eminescu viajó desde Cernăuţi hasta Bucarest, recorriendo las regiones históricas de la futura Rumanía – por entonces, Transilvania pertenecía a Hungría y Moldavia y Valaquia eran dos principados unidos pero sometidos al Imperio Otomano -, empapándose de las tradiciones y costumbres rumanas, de las diferentes hablas del rumano y de los problemas de un pueblo dividido, lo que despertó en él un profundo sentimiento nacionalista que reflejó en poemas como Ce-ţi doresc eu ţie, dulce Românie (Que deseo para ti, dulce Rumanía). Durante esos años, trabajó como apuntador y copista en la compañía de teatro del dramaturgo Iorgu Caragiale y, más tarde, en la del actor y director Mihail Pascaly, gracias al cual consiguió un empleo en el Teatro Nacional, donde conoció al célebre escritor y periodista Ion Luca Caragiale. Siguió publicando en Familia, escribió poesías, dramas como Mira e incluso intentó escribir alguna novela que quedó inacabada. 

En 1869, fundó con otros jóvenes escritores el círculo literario Orientul (El Oriente), uno de cuyos principales propósitos era recopilar cuentos y poesías populares así como documentos concernientes a la historia y la literatura de Rumanía. Durante el verano de ese año, paseando por el parque Cismigiu, Mihai se encontró casualmente con su hermano Iorgu, oficial en el ejército rumano, quien le convenció para visitar a sus padres durante su siguiente gira por el norte del país. Una vez allí, su padre le prometió dinero para estudiar en Viena, donde se habían trasladado la mayoría de sus antiguos compañeros de Cernăuţi, por lo que en octubre de 1869 entró en la Facultad de Filosofía de la capital austríaca. 

En Viena, Eminescu conoció al escritor Ioan Slavici y, junto a otros estudiantes rumanos de Transilvania y Bucovina, entró en la sociedad estudiantil România junǎ (La joven Rumanía). Durante sus años universitarios, Mihai leyó a Confucio, Spinoza, Hegel, Schopenhauer, Schiller, Kant y muchos otros autores universales cuyos conocimientos reflejó tanto en sus obras literarias como en sus artículos periodísticos. En 1872, se inscribió en la Universidad de Berlín, donde completó su formación, sin embargo, a pesar de los consejos de su familia y sus amigos – entre los que destacaba el crítico literario y ministro de Cultos e Instrucción Pública, Titu Maiorescu -, se negó a obtener ningún diploma influenciado, sin duda, por las corrientes románticas.

Durante esos años, Eminescu defendió con pasión la necesidad de unión cultural y política de todos los rumanos – incluidos los de Transilvania -, llegando incluso a redactar un ensayo sobre el desarrollo económico del nuevo Estado rumano, establecido en 1859 por Alexandru Ion Cuza y gobernado desde 1866 por el príncipe Carol I.

En 1874, Eminescu regresó a Rumanía, trabajando como en Iaşi como director de la Biblioteca Regional y como redactor del periódico Curierul de Iaşi. Hasta 1877, siguió publicando sus obras en la revista Convorbiri literare (Conversaciónes Literarias) y trabó amistad con Ion Creangă, uno de los cuatro autores clásicos de la literatura rumana. En 1877 se trasladó a Bucarest, donde hasta 1883 fue redactor-jefe del periódico Timpul (El Tiempo), el periódico oficial del Partido Conservador, de que Eminescu formaba parte. Su intensa actividad periodística de esos años, así como la redacción de sus poemas más significativos - Scrisori (Cartas) y Luceafărul (El lucero) - debilitaron su salud física y psíquica hasta el punto que, en 1883, cayó gravemente enfermo y fue ingresado en un hospital. Con diversos altibajos, Eminescu fue de sanatorio en sanatorio (Viena, Odessa, Monasterio de Neamț) hasta que falleció en Bucarest en junio de 1889.

Sobre sus últimos años de vida, existe también una versión conspirativa que defiende que el poeta cayó víctima de un complot político orquestado por aquellos que habían sido acusados de corrupción desde su periódico y por los que recelaban de su supuesta actividad en una sociedad secreta que luchaba por la liberación de Transilvania de la ocupación austro-húngara y por la unión de todos los rumanos en un solo Estado.

Mihai Eminescu fue, sin duda, la principal voz poética de la literatura rumana, un artista influenciado por el Romanticismo europeo de los siglos XVIII y XIX que lideró un tardío Romanticismo rumano impregnado de interés por el pasado, de pasión por la historia nacional, de nostalgia de la niñez, de melancolía y de exaltación de la naturaleza.

La tumba de Mihai Eminescu, en la que nunca faltan flores, puede visitarse hoy en el Cementerio de Bellu de Bucarest.

02/06/2012 18:29 legiovhispana #. Historia Hay 1 comentario.

Iancu de Hunedoara, voivoda de Transilvania y regente de Hungría

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Uno de los personajes más importantes para la historia de Rumanía y Hungría fue, sin duda, el voivoda Iancu de Hunedoara, conocido por los húngaros como János Hunyadi y por los españoles como Juan Hunyadi. A él nos referíamos hace unos días al hilo del primer tratado hispano-rumano de la historia pero, ¿quién fue Iancu de Hunedoara?

Tras la muerte de Luis I de Hungría (1342 - 1382), lo sucedió su hija María, casada con el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Segismundo de Luxemburgo, al que la dieta húngara reconoció como rey. Durante el reinado de Segismundo, el padre de Iancu, Voicu, un caballero de origen válaco - y, por tanto, rumano -, destacó en su lucha contra los turcos, por lo que en 1409 obtuvo el dominio del castillo de Hunedoara (de donde proviene el sobrenombre de Hunyadi). Como hiciera su padre, Iancu se distinguió también luchando contra los turcos y, en 1430, entró al servicio del propio rey Segismundo. La lealtad con la que Iancu sirvió a Segismundo y a su sucesor, Alberto II de Habsburgo (1437 – 1439), le valió el nombramiento de gobernador o voivoda de Transilvania (1441), región que por entonces formaba parte de Hungría.

La temprana muerte de Alberto II colocó al reino en una difícil situación pues su heredero, Ladislao, era menor de edad y la amenaza turca obligaba a disponer de un poder central suficientemente fuerte. En estas circunstancias, la nobleza escogió como monarca al hijo del rey de Polonia que, coronado como Vladislao I (1440 – 1444), organizó junto a Iancu de Hunedoara una exitosa campaña contra los turcos en los Balcanes. Vladislao y Iancu obtuvieron tantas victorias frente a los turcos que despertaron en toda Europa la esperanza de que los otomanos podían ser expulsados del continente.

A pesar de todo, en 1444, los turcos derrotaron estrepitosamente a los húngaros en la batalla de Varna (1444), en la que murió el rey Vladislao y Iancu fue apresado por el voivoda de Valaquia, el célebre Vlad Dracul, que sólo lo liberó por las presiones que ejerció la nobleza húngara. Con la monarquía húngara descabezada, las miradas volvieron al hijo de Alberto II, Ladislao V (1444 – 1457) subió al trono siendo menor de edad, por lo que la nobleza se apresuró a nombrar como regente a Iancu, que ejerció eficazmente plenos poderes entre 1446 y 1452, cuando Ladislao tomó las riendas del reino.

Iancu nunca abandonó la lucha contra los turcos, a los que derrotó en varias ocasiones y frente a los que obtuvo la gran victoria junto a las murallas de Belgrado (1456). Desgraciadamente, poco tiempo después, falleció afectado por la peste y el caos se adueñó de Hungría cuando también murió el rey Ladislao V. Con el trono vacante, la dieta húngara escogió como monarca al hijo de Iancu, Matías Corvino (1458 – 1490), otro de los grandes reyes de la historia de Hungría.

04/06/2012 16:17 legiovhispana #. Historia Hay 4 comentarios.

Atardecer en la colina

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A modo de ejemplo, copio la traducción del poema de Mihai Eminescu, Atardecer en la colina, publicada por Rafael Alberti y María Teresa León en 1973 (Nota: la toica es un trozo de madera o metal que se golpea para llamar a la oración en los monasterios ortodoxos):


El cuerno quejoso suena en la colina,

suben los rebaños, brillan las estrellas,

las aguas responden, gimiendo en las fuentes;

bajo las acacias, querida, me esperas.


La luna atraviesa clara y santa el cielo,

tus ojos contemplan el raro follaje,

las estrellas húmedas nacen en lo alto,

tú estás de ansias llena y de amor tu seno.


Las nubes resbalan, sus rayos se estrían,

levantan las casas sus techos vetustos,

la roldana al viento chirría en el pozo,

el valle es de humo, las flautas murmuran.


Hombres fatigados, la hoz sobre el hombro,

vuelven de los campos; la toica resuena,

la campana llena con su voz la noche,

y mi alma se quema de amor en tu fuego.


¡Ah!, pronto en el valle el pueblo se duerme,

¡ah!, pronto mis pasos hacia ti me llevan.

Cerca de la acacia pasaré la noche

e incansablemente te diré: te quiero.


Las cabezas juntas, una contra otra,

bajo la alta acacia nos adormiremos

¿Quién la vida entera no la entregaría

por una tan bella, tan dichosa noche?

 

Encabezando esta entrada, una imagen de las montañas que rodean Vama, en Bucovina.

04/06/2012 18:12 legiovhispana #. Libros Hay 2 comentarios.

El origen de los nombres de los barrios de Bucarest: Ferentari y Berceni

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Se dice que el origen del nombre del barrio con peor reputación de Bucarest, Ferentari, proviene de la palabra latina ferentarius, nombre de un soldado romano que, además de disparar con honda, repartía nuevas armas a aquellos que perdían las suyas durante el combate. Para reafirmar esta teoría, se ha escrito que en esta zona de la ciudad se situó un campo de entrenamiento de los ferentarios del ejército del voivoda Mihai el Valiente, a finales del siglo XVI, sin embargo, la realidad es que, durante la Edad Media, no hubo ningún cuerpo militar integrado exclusivamente por ferentarios y que la propia palabra ferentarius fue un préstamo literario que no apareció hasta el siglo XIX.

Como en el caso del barrio de Berceni, el nombre de Ferentari proviene de un curioso episodio de la historia de Transilvania. A principios del siglo XVIII, el noble húngaro Francisco (Ferenc) Rákóczi II, príncipe de Transilvania, lideró junto a su leal amigo, el conde Miklós Bercsényi, una sublevación para conseguir la independencia de Hungría de los dominios de los Habsburgo. La guerra se complicó con los dos grandes conflictos bélicos que asolaron Europa en esos años, la Guerra de Sucesión Española y la Gran Guerra del Norte, y terminó con la derrota de los independentistas húngaros en la batalla de Trencín (1708). Francisco Rákóczi II se exilió primero a Polonia – donde se le ofreció la corona del país -, después a Francia para, finalmente, aceptar la invitación del Imperio Otomano a instalarse en Tekirdag, una ciudad junto al Mármara.

En su camino al exilio, el príncipe y su séquito pasaron por Bucarest e incluso levantaron un campamento al sur de la ciudad, durante un muy breve período. Es posible que algunos de los que acompañaban al noble húngaro se instalasen definitivamente aquí y que bautizasen el lugar con el nombre de su señor, Ferenc, de donde derivaría el nombre de Ferentari, o quizás los lugareños, poco acostumbrados a este tipo de visitas, nombrasen de este modo al lugar en recuerdo de tan egregio caballero. Es sólo una hipótesis, sin embargo, se ve reforzada por el hecho que el barrio de Berceni, situado junto a Ferentari, recibe su nombre del campamento de húsares que allí levantó al mismo tiempo el conde Bercsényi, inseparable compañero de armas de Francisco Rákóczi II, en su travesía a tierras turcas.

Encabezando esta entrada, una imagen del barrio de Ferentari en 1953.

07/06/2012 19:04 legiovhispana #. Bucuresti Hay 1 comentario.

Yo votaré a Nicusor Dan

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El próximo domingo, 10 de junio, se celebrarán elecciones locales en Rumanía por lo que, desde hace semanas, Bucarest se ha llenado con infinitos carteles y otras tantas caras y mensajes de la gañanería política autóctona.

A pesar de mi escepticismo general hacia la clase política rumana, me he interesado profundamente por estas elecciones pues como miembro de un país de la UE, mayor de edad, con domicilio en Rumania y llevando aquí más de tres meses, tengo derecho a voto y he decidido ejercerlo.

No quiero votar a ciegas, así que he pedido a mis compañeros de oficina que, antes de condenarla al fondo del cubo de basura, me traigan cuanta propaganda electoral caiga en sus manos. De este modo, tengo ahora un montón de papeles de colorines sobre la mesa que diariamente estudio para formarme un criterio útil que me ayude a decidir mi voto.

Una de las primeras sorpresas ha sido que, al vivir en Bucarest, dispondré de cuatro papeletas de voto para elegir al Alcalde general, al Consejo General del Municipio de Bucarest, al Alcalde del sector 5 y al Concejo local del sector 5, comprendiendo así la cantidad de candidatos que se presentan a estas elecciones.

Mentiría si negase que la propaganda electoral me ha ayudado a decidir, pues después de analizar detenidamente los distintos folletos, flyers y revistillas, ahora tengo claro a quien no votaré. Desde que socialistas (PSD) y liberales (PNL) se uniesen para derrocar al lamentable gobierno del Partido Democrático Liberal (PDL), han formado una coalición (USL) para participar también en estas elecciones, sin embargo, se trata de un acuerdo antinatura al que no le doy más que unos meses de vida y, por tanto, no puedo apoyar. Por otro lado, sus mensajes electorales se basan sólo en ataques al antiguo partido de gobierno, en vagas promesas con escaso contenido y el tirón de personajes como Piedone, el enorme y popular alcalde del sector 4 (fotografía, a continuación).

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La ineficiencia y la cleptocracia impuesta por el PDL en los últimos años me alejan sus candidatos, que se postulan al ayuntamiento de Bucarest con propuestas como podar los árboles de los jardines particulares de los bucarestinos, imponer cubiertas verdes en los edificios al estilo de lo que se ha hecho en Dubai – un obsesivo ejemplo para los demócratas-liberales -, eliminar señales de tráfico “inútiles” (en una ciudad sometida a un caos de tráfico brutal) o “poner una sonrisa en la boca” de los bucarestinos (será, más bien, una mueca de repugnancia ante sus continuos desmanes). A continuación, la imagen de campaña del candidato del PDL, Mihai-Marian Bazgan, un antiguo jugador de rugby cuyo mensaje es: "Soy un candidato con el físico de un jugador de rugby y el alma sensible de un amante de las flores"

Bazgan

Por su naturaleza más que dudosa, la Unión Nacional para el Progreso de Rumanía (UNPR), formada en 2010 por tránsfugas socialistas y liberales para apoyar al tan insigne como incompetente y autoritario presidente Basescu, se ha autoexcluido desde su nacimiento para recibir mi voto. Lo mismo ocurre con el Partido del Pueblo – Dan Diaconescu (PP-DD), cuyas propuestas son inexistentes y basa todo su programa en el ataque al resto de candidatos y en el populismo del controvertido periodista que da nombre al partido.

Estando así las cosas, he decidido dar mi voto a Nicusor Dan - en la fotografía que encabeza esta entrada -, un joven independiente, con sólida formación universitaria, que lleva años al frente de la asociación  Salvati Bucurestiul (Salvad Bucarest), que se ha enfrentado con éxito al ayuntamiento en numerosas ocasiones para preservar el riquísimo patrimonio de la ciudad y evitar sus desmanes urbanísticos y que defiende un Bucarest medioambientalmente más sostenible, con menos coches por las aceras y más transporte público. El Sr. Dan es un candidato que ha demostrado conocer bien la Historia y la Arquitectura de la ciudad – conocimientos que valoro profundamente -, que ofrece soluciones razonables a los problemas habituales de sus ciudadanos (como, por ejemplo, facilitar el acceso de los bucarestinos a los productos agrícolas de los pequeños productores de los alrededores de la ciudad) y que ha recibido el apoyo de las más importantes asociaciones culturales de la ciudad, así como de buena parte de los intelectuales y de la sociedad civil más concienciada y activa de Bucarest.

Alea iacta est.

08/06/2012 11:22 legiovhispana #. Bucuresti Hay 6 comentarios.

Y Nicusor tomó su fusil

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No lo tenía fácil Nicusor Dan cuando decidió enfrentarse en las urnas a los mastodontes políticos de la USL (Unión Social-Liberal) y del PDL (Partido Democrático Liberal), pues ni tenía el mismo acceso a los medios de comunicación ni mucho menos el presupuesto de campaña de sus competidores (nutrido por el latrocino constante al pueblo rumano), sin embargo, ha conseguido convertirse en la tercera fuerza política de la ciudad y un escaño como concejal en el ayuntamiento.

Desgraciadamente, la alcaldía de la ciudad permanecerá en manos del balbuceante Sorin Oprescu, aunque con Nicusor Dan, ¡por fin!, han entrado aire fresco y, sobre todo, sentido y sensibilidad (perdonen la cursilería) en el consistorio de Bucarest. Las futuras trapacerías municipales y la destrucción especulativa del patrimonio cultural encontrarán un enemigo en casa y los que apreciamos Bucarest albergamos la esperanza de que la ciudad recupere algo del antiguo esplendor que le permitió disfrutar del sobrenombre de Pequeño París

Por lo demás, los resultados oficiales publicados ayer a cuentagotas confirmaron que el PDL del presidente Basescu ha sufrido el peor descalabro electoral de su historia, resultado que agrava su situación política tras su expulsión el mes pasado del Gobierno central, después de la enésima moción de censura de la oposición al completo. Sin duda, sus severísimas y arbitrarias políticas de austeridad han pasado factura al PDL, pero principalmente la gente ha votado contra la prepotencia de Basescu, contra la rampante corrupción e incompetencia de sus ministros y, especialmente, contra Elena Udrea, Ministra de Desarrollo Regional y Turismo y principal dirigente del PDL en Bucarest, cuyo mayor mérito de los últimos meses ha sido salir enfundada en un traje de látex en la portada de una revista.

Desde un punto de vista estrictamente democrático, los contundentes resultados de la USL, que la colocan al frente de la mayoría abrumadora de los poderes provinciales y locales de Rumanía, no son una buena noticia para los sufridos ciudadanos de este país pues, teniendo en cuenta su historia reciente, la corrupción no disminuirá y es fácil deducir que esta alianza antinatura se romperá en el plazo aproximado de un año - posiblemente aguantará unos meses después de las elecciones legislativas de otoño –, dando lugar a un gobierno en minoría o a nuevas elecciones. ¡Ojalá me equivoque! 

Por mi parte, sólo puedo aplaudir la organización electoral del colegio al que asistimos a votar y la ayuda que nos ofrecieron los interventores.

En la imagen, mi DNI con la pegatina que coloca el Presidente de tu mesa electoral, una vez han votado en unas elecciones en Rumanía

12/06/2012 22:24 legiovhispana #. Política No hay comentarios. Comentar.

Iancu de Hunedoara en el teatro clásico español del Siglo de Oro

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El Teatro Clásico español se desarrolló entre los siglos XVI y XVIII a través de unas 10.000 obras, aunque vivió su cénit en la primera mitad del siglo XVII, de la mano de autores como Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Tirso de Molina y muchos otros.

Tan enorme producción fue la respuesta a la gran demanda del público español de la época, siempre ávido de novedades, por lo que los dramaturgos se sirvieron de una amplísima variedad de temas para satisfacerlo, introduciendo en sus piezas cuestiones históricas, mitológicas, literarias, religiosas, políticas, folclóricas, etc.

Muchos personajes históricos, tanto españoles como extranjeros, formaron parte de algunos de los dramas del Teatro Clásico, desde el Cid al emperador Carlos I de España y desde el rey Francisco I de Francia hasta la reina Juana de Nápoles o el príncipe ruso Demetrio, hijo de Iván IV el Terrible. Entre todos ellos, destaca el voivoda de Transilvania y regente de Hungría, Iancu de Hunedoara, cuyas victorias sobre los turcos le valieron una gran popularidad en toda Europa a mediados del siglo XV, hasta el punto que los archivos municipales de Girona dan fe de una celebración popular callejera para celebrar su victoria en la batalla de Belgrado de 1456.

El primero en escribir de forma laudatoria sobre Iancu de Hunedoara fue el humanista e historiador español, Pedro Mejía (1497 – 1551) que, años después de su triunfo en Belgrado, todavía recordaba su impacto entre los europeos. El mismísimo Lope de Vega (1562 – 1635) publicó en 1625 la obra titulada El rey sin reino, sobre las turbulencias y el estado anárquico que vivió Hungría durante la regencia de Iancu de Hunedoara y hasta la coronación como rey de su hijo, Matías Corvino (1457). Otro dramaturgo, Antonio de Zamora (1665 – 1727), escribió la comedia El custodio de Hungría, San Juan Capistrano, sobre la regencia del voivoda válaco, su triunfo sobre los turcos en la batalla de Belgrado y la ayuda que recibió del fraile italiano, Juan Capistrano, que encabezó una hueste de campesinos húngaros contra los infieles.

No hay duda que Iancu de Hunedoara, voivoda medieval que se enfrentó y venció al infiel, dejó una profunda huella tanto en sus contemporáneos como en los europeos del Renacimiento y, entre todos ellos, los españoles, que aplaudieron sus gestas en los Corrales de Comedias durante siglos.

Debo toda la información contenida en esta entrada a la excelente historiadora e investigadora Oana Sâmbrian, autora del interesantísimo libro Historia ornata. La construcción de la (ir)realidad en el teatro histórico español en el Siglo de Oro.

Encabezando este texto, una imagen del Corral de Comedias de Almagro, construido en 1628, perfectamente conservado y en el que anualmente se celebra el prestigioso Festival de Teatro Clásico de Almagro.

19/06/2012 12:10 legiovhispana #. Historia Hay 2 comentarios.

Adrian Nastase, culpable y mártir

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Para los que no conozcan al pájaro, hasta hoy mismo Adrian Nastase era un diputado del Partido Socialdemócrata de Rumanía (PSD) que, entre diciembre del año 2000 y diciembre del año 2004, ocupó el puesto de primer ministro del país.

Durante muchos años, las acusaciones contra el Sr. Nastase por financiación ilegal del PSD, corrupción, soborno y chantaje han sido constantes, sin embargo, él nunca ha perdido su eterna sonrisa sardónica ni le han faltado argumentos para defenderse, especialmente el que afirma que todo responde a una torticera cacería política del presidente Basescu.

La estrella del Sr. Nastase comenzó a declinar a partir de 2007, cuando la Agencia Nacional Anticorrupción tomó cartas en los asuntos y acabó llevándolo a juicio. Desde entonces hasta hoy, el pueblo rumano ha asistido, sin demasiadas esperanzas de que se hiciese justicia, a una romería de entradas y salidas de los juzgados, de juicios y recursos, protagonizados por un sujeto impecablemente trajeado y siempre muy seguro de sí mismo.

A pesar de todo, esta mañana, el Tribunal Superior de Casación y Justicia ha condenado definitivamente al Sr. Nastase a dos años de cárcel ejecutables de inmediato y el villano ha acabado por perder la compostura. Cuando la policía se ha presentado en su casa – construida en unos terrenos de lujo, comprados a precio de ganga -, el Sr. Nastase la ha recibido con una pistola de 9 mm en la mano (me pregunto por qué la tendría en su hogar) y, según dicen ahora mismo las noticias, sólo la pericia de un agente ha evitado que se volase la tapa de los sesos. Otras fuentes, menos compasivas, afirman que se ha disparado en el cuello para evitar la vergüenza de entrar en la cárcel.

Sea como fuere, mientras escribo, el todopoderoso Nastase está ahora en la mesa de operaciones y la prensa cercana a los socialistas no para de clamar contra los jueces que lo han condenado y contra el presidente Basescu. De la condena, ni una palabra.

A las puertas del hospital ha aparecido Víctor Ponta, el recientemente elegido primer ministro, cuya carrera política en el PSD se inició a instancias de Adrian Nastase. Por un momento, ha olvidado la acusación confirmada que pesa sobre él de haber plagiado casi íntegramente su tesis doctoral y, muy compungido, ha sollozado que sólo espera que el Sr. Nastase se salve “por el bien de sus hijos”. Todo ha sido tan dramático que nadie se ha acordado de preguntarle por su dimisión.

Otros políticos socialistas se agolpan en las puertas del Hospital de Floreasca pero ni un solo miembro de la familia ha pasado a visitar al herido.

21/06/2012 00:07 legiovhispana #. Política Hay 2 comentarios.

¡A la cárcel!

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Desde que Adrian Nastase ingresó en el hospital de Floreasca, hace menos de una semana, todo han sido intencionados rumores y comentarios de los medios cercanos a los socialdemócratas sobre la gravedad de su herida, sobre crisis cardíacas que lo situaban al borde del abismo, sobre su necesidad de tratamiento psiquiátrico y sobre la imposibilidad de encarcelar a alguien con un estado de salud tan delicado.

Nada de ello parece haber afectado a los médicos que han asistido al Sr. Nastase durante los últimos cuatro días - – un especialista en cuidados intensivos, un cirujano y un cardiólogo -, pues esta misma noche han firmado todos los permisos para externalizar al enfermo, permitiendo a la policía trasladarlo inmediatamente al Hospital Penitenciario de Rahova.

Nastase ha salido por la misma puerta por la que entró, con la cabeza bien alta, mirando fijamente a la prensa y a un puñado de enfermos que inmortalizaban el momento con las cámaras de sus teléfonos móviles. Como se puede comprobar en la foto que encabeza esta entrada, su aspecto era sereno, tranquilo, incluso ligeramente desafiante.

En Rahova, de seguir el procedimiento habitual, primero lo desinfectarán y le darán un baño, le otorgarán un par de números identificativos y lo instalarán temporalmente en una cama de la sala del hospital, hasta que se incorpore definitivamente a una de las galerías de presos comunes, en una celda individual o compartida con otro recluso. En un régimen semiabierto, con posibilidad de pasearse libremente por la prisión y de participar en actividades culturales, educativas y terapéuticas junto a sus compañeros, pasará Adrian Nastase su estancia entre rejas, período que podría reducirse de dos años a ocho meses de conseguir la libertad condicional en la vista correspondiente.

La prensa amiga se lamenta diciendo que Bruselas se ha cobrado una gran pieza, símbolo injustificado de la lucha contra la corrupción en Rumanía.

Ojalá la cacería continúe.

26/06/2012 22:43 legiovhispana #. Política Hay 6 comentarios.

Little brown jug

Ya he comentado en alguna otra ocasión cómo varios canales de la televisión rumana emiten diariamente preciosos dibujos animados de los años 30 y 40, que hacen las delicias de nuestros hijos.

Uno de ellos, quizás el más popular en casa, es el titulado Little brown jug, en el que unos animales del bosque colaboran para destilar un licor de manzanas en un viejo molino. Debido a un accidente, el licor se vierte en el río y, progresivamente, todos acaban emborrachándose al ritmo de la canción, desde las tortugas hasta las perdices. Se trata de una breve película de 1948, cuya bando sonora es una canción de borrachos, compuesta por Joseph Winner en 1869, que hoy no cumpliría ningún estándart de la corrección política. Durante los años 40 y 50, en las salas de Norteamérica, como introducción a la doble sesión de cine o durante el intermedio, se proyectaban estos dibujos para animar a los espectadores a visitar el bar del local y remojarse el gaznate con algún licor. La canción era tan popular que, habitualmente, el público la cantaba alegremente a coro, ayudado por unos subtítulos como si de un karaoke se tratase.

Sea como fuere, cada vez que emiten este corto, los trillizos tararean contentos la canción, de modo que se ha convertido ya, sin duda, en una parte de la banda sonora de nuestra vida en Rumanía.

27/06/2012 15:14 legiovhispana #. En familia Hay 3 comentarios.


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