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Un esquiador inesperado

Ocurrió hace un par de días en la estación de esquí de Predeal, cercana a la ciudad de Brașov, en Transilvania. Un esquiador madrugador se deslizaba en solitario por la pista llamada Clăbucet cuando un oso apareció entre los árboles y empezó a perseguirlo.

Otros esquiadores, que ascendían a la cima de la pista por el teleférico, empezaron a gritar para alertar al esquiador, que inicialmente no lo había visto, con frases como “¡Más rápido, más rápido! ¡Vamos, un oso te está persiguiendo!” o “¡Por Dios, no mires atrás!”.

Como se aprecia en el vídeo adjunto, el esquiador, aterrado, chillaba ante la cercanía del animal, tratando de no perder el equilibrio y, finalmente, se deshizo de su mochila para distraerlo. Cuando alcanzó la bolsa, el oso abandonó su persecución buscando comida en su interior. Poco después, volvió a perderse en el bosque.

¡Menudo susto!

28/01/2021 08:22 legiovhispana #. Sucesos No hay comentarios. Comentar.

¡Adiós a un superviviente!

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El coronavirus se ha llevado a Iancu Ţucărman.

Iancu Ţucărman nació en Iași en octubre de 1922, en el seno de una sencilla familia judía muy creyente, propietaria de una tienda de comestibles en uno de los barrios hebreos de la ciudad. Durante su juventud, Iancu no se sintió distinto por su condición de judío, pues en la ciudad convivían etnias y religiones sin problemas, sin embargo, a partir del gobierno radical Goga-Cuza, establecido a finales de 1937, empezaron a publicarse decretos antisemitas en el país y el ambiente se enrareció rápidamente. Periódicos considerados judíos, como Adevărul o Dimineaţa, entre muchos otros, fueron cerrados, se produjeron numerosos despidos de judíos en agencias públicas, se despojó de nacionalidad rumana al 36 % de la población judía del país y se multiplicaron las agresiones y las persecuciones. Fue en uno de esos asaltos, a principios de 1939, cuando Ţucărman tomó conciencia de la situación.

Iancu Ţucărman, con sus padres y sus 3 hermanas, antes de la guerra

El 22 de junio de 1941, la Rumanía del Conducator Antonescu entró en la Segunda Guerra Mundial como aliada de la Alemania nazi y, sólo dos días después, los soviéticos bombardearon Iași. Las fuerzas antisemitas de la ciudad, legionarios, ultraderechistas cristianos y miembros del Ejército, desataron una campaña contra los judíos acusándolos de colaboracionistas. El día 26 de junio, las autoridades locales sugirieron que los cristianos pintasen cruces en las fachadas de sus casas y algunos judíos fueron detenidos para cavar grandes fosas en el cementerio hebreo. La noche del día 28 de junio de 1941, solo una semana después de la declaración de guerra, empezó el pogromo de la ciudad. En Iași, un tercio de la población, unas 45.000 personas, eran judíos.

Para algunos, la vida continuó tranquila en Iași tras el pogromo

Soldados alemanes y rumanos, acompañados de gendarmes y civiles empezaron a asesinar a la población judía y a saquear sus propiedades. Las calles empezaron a llenarse de cadáveres, mientras grupos de judíos, en general varones y adultos, eran detenidos y trasladados a la Comisaría Central. Allí se reunieron unas 5.000 personas y, a media tarde, las tropas alemanas y rumanas dispararon contra ellos indiscriminadamente. Más de 1.000 personas fueron exterminadas con el pretexto de ser judeo-comunistas. Poco tiempo después, las autoridades decidieron expulsar de la ciudad a los supervivientes, trasladándolos a la estación de ferrocarril, donde serían internados en dos trenes. Ţucărman y su padre fueron dos de los integrantes de la tristemente famosa expedición de los “trenes de la muerte”.

Uno de los dos trenes de la muerte, en una parada en Targu-Frumos

Encerrados en vagones atestados, sin ventilación ni agua en pleno verano, el viaje duró 6 agónicos días. Ţucărman describe un vagón infernal, con gente desnuda por el calor, chillando y llorando, enloquecida por la sed y el hambre, golpeándose unos a otros hasta la muerte, con el suelo repleto de cadáveres. Cuando llegaron a Podul Iloaiei, unas 2.600 personas habían muerto. En el pogromo de la ciudad perecieron entre 8.000 y 13.000 personas. Ţucărman y su padre sobrevivieron y, curiosamente, fueron devueltos a Iași sólo unos meses después. El resto de la guerra, ambos fueron obligados a realizar trabajos forzosos en la Central Eléctrica o retirando nieve en invierno.

Como el mismo afirmó en alguna ocasión, Ţucărman recibió con flores a las tropas soviéticas, pero junto al resto de la población rumana, tuvo que soportar el nuevo régimen totalitario hasta su violenta caída en 1989. Durante esos años, trabajó con pasión como ingeniero agrónomo y músico. Contó su terrible experiencia en los “trenes de la muerte” a quien quiso escucharlo, especialmente a los jóvenes. Toda su vida sirvió de ejemplo de resistencia, superación y, especialmente, de generosidad, pues siempre se comportó como un hombre bueno que supo perdonar, aunque su vida tras aquella terrible experiencia siempre estuvo azotada por una profunda tristeza.

¡Descanse en paz!

Encabezando esta entrada, una de las últimas apariciones públicas de Iancu Ţucărman, durante el homenaje que le realizó la Embajada de Estados Unidos el pasado mes de noviembre.

10/01/2021 23:47 legiovhispana #. Historia No hay comentarios. Comentar.


Nuevo gobierno de centroderecha en Rumanía

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Tras un proceso electoral amenazado por la pandemia y con escasísima participación, el pasado 6 de diciembre se celebraron unas elecciones legislativas en Rumania que dieron como inesperado vencedor al socialista PSD, sin embargo, la formación de un tripartito de centroderecha, formado por el Partido Nacional Liberal (PNL), la coalición centrista USR-PLUS – con personajes reformadores como Nicușor Dan, Clotilde Armand, Dacian Cioloș o Vlad Voicolescu – y la Unión Democrática de los Magiares de Rumanía (UDMR), es decir, los nacionalistas húngaros, ha conseguido el apoyo suficiente para formar gobierno.

Acaba así, en principio, el período de inestabilidad del último año, gobernado en minoría por el PNL tras arrebatar el gobierno al PSD mediante una moción de censura. El PSD, que había gobernado entre 2017 y 2019, había dado sobradas muestras de su talante mafioso-totalitario en su polémica reforma judicial, muy criticada por Bruselas, cuya evidente intención era minimizar la separación de poderes y evitar el procesamiento por corrupción de sus dirigentes. Paralelamente, en un gesto tan populista como irresponsable, el PSD adoptó una subida generalizada de salarios públicos y pensiones que, si bien animaron el crecimiento económico, disparó el déficit público por encima del límite acordado por la UE.

No lo va a tener fácil el nuevo gobierno, formado el día 23 de diciembre y presidido por el liberal, Florin Cîțu (en la imagen, encabezando esta entrada). El PNL es un partido de claroscuros - tendrá 9 ministros - y los nacionalistas húngaros, con 3 ministros, venderán su apoyo a cambio de privilegios y con poco interés por el bien común (rumano, se entiende). Confío en que los 6 ministros que aportará al nuevo gobierno la coalición USR-PLUS, integrada por personas jóvenes, con experiencia en el sector privado y un férreo sentido de la ética, faciliten una administración eficiente que emprenda las reformas necesarias y ayude al desarrollo de Rumanía. 

28/12/2020 18:07 legiovhispana #. Política Hay 2 comentarios.

Castillos y fortificaciones de Rumanía (II): del paso de los búlgaros (s. VII) a la llegada de los húngaros (s. X)

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A finales del siglo VII, dirigidos por el han Asparuh, los protobúlgaros abandonaron las estepas al norte del Mar Negro, atravesaron la desembocadura del Danubio, atacaron los territorios bizantinos y se asentaron en el noreste de los Balcanes, instalando su primera capital europea en Pliska en el año 681.

A su paso por Dobrogea, en la zona de la actual Niculițel (Tulcea), construyeron una fortificación de tierra aproximadamente circular que formaba una larga colina anular, de 27 kilómetros de perímetro, protegida por una zanja. Este recinto exterior, con forma de ola de tierra que circunvalaba una superficie de 48 Km2, incluía cuatro fortificaciones interiores, protegidas con olas similares a la exterior. No es la única fortificación con características similares en Rumanía, donde se las conoce popularmente con el nombre de “troian”, pues inicialmente fueron atribuidas al emperador Trajano.

Extensión de la fortificación anular de Niculițel

En esa misma época, al otro lado del Danubio, aproximadamente donde hoy se encuentran los territorios de Valaquia y Transilvania y hasta la cuenca de Panonia, se extendía al Jaganato Ávaro, que había acabado localmente con los gépidos en el siglo VI y amenazado al Imperio Bizantino en Oriente e incluso al Imperio Carolingio en Occidente. A finales del siglo VIII, asediado por las tropas francas de Carlomagno y por las búlgaras de Krum, el imperio ávaro fue destruido. Los búlgaros ocuparon entonces Valaquia y el sur de Transilvania, con el objetivo de controlar las valiosas minas de sal o de oro de la región. Más al norte, el lugar de los ávaros fue ocupado por húngaros al oeste y pechenegos al este, por lo que el territorio de la actual Rumanía quedó formado por un crisol de pueblos, que además incluía a las antiguas poblaciones locales dacias romanizadas, eslavos, jázaros y varegos. Todos estos pueblos se dedicaban a la agricultura, la ganadería, la caza y la pesca, adoraban a múltiples dioses y su nivel de vida era parecido al del Neolítico, con una cerámica bastante grosera, utensilios de piedra y hueso y, en muy raras ocasiones, de metal. Habitaban en pequeñas aldeas junto a cursos de agua y disponían de sistema defensivos muy rudimentarios, de los que no ha quedado apenas rastro.

En el año 971, los búlgaros fueron expulsados por los bizantinos de Dobrogea, quienes iniciaron la construcción de varias líneas defensivas, conocidas actualmente como Valul Mic de Pământ (61 Km) – existe quien piensa que esta fortificación la habían realizado, en realidad, los búlgaros anteriormente, lo que no carece de sentido -, Valul Mare de Pământ (54 Km) y Valul de Piatră (59 Km), tres larguísimas trincheras que unían la ciudad marítima de Constanța con dos fortalezas a orillas del Danubio. Las tres tenían una estructura parecida, con una elevada ondulación de tierra precedida por una zanja, aunque las dos últimas disponían también de torres defensivas y la última incluso de un muro de piedra adicional, según se ve en el siguiente dibujo.

Reconstrucción de los tres tipos de "Val" defesivos de Dobrogea

Recuperada Dobrogea, por orden del emperador Juan I Tzimisces, entre 972 y 976, los bizantinos construyeron también un castillo con puerto fortificado en una isla del Danubio llamada Păcuiul lui Soare - encabezando esta entrada, foto actual de los restos del puerto -, cuyo objetivo era garantizar el tráfico fluvial y convertirse en un bastión frente a los ataques de los guerreros varegos de Kiev. Esta fortaleza se abandonó en el siglo XI y, aunque recuperada en el XIII, fue destruida por los otomanos dos siglos después.

 

Reconstrucción de la puerta norte (arriba) y del puerto fortificado (abajo) de la

fortaleza bizantina de Păcuiul lui Soar

Mientras los bizantinos se reforzaban en Dobrogea, los búlgaros penetraban en Transilvania, hasta el curso medio del río Mureș, donde la sal constituía el tesoro más codiciado, debido a su valor como conservante y para la cría de animales. La sal extraída en esta zona se exportaba hacia el oeste por el río Mureș y, por tierra, a través de los Cárpatos, hasta el Danubio. En una de las rutas hacia el sur, en los montes de la comuna Slon (Prahova), se han localizado los restos de un poderoso castillo que controlaba una estratégica ruta comercial, por el paso de Tabla Buții. Esta fortaleza construida inicialmente con madera, fue reforzada a lo largo de los siglos primero con ladrillo y más tarde con piedra, gracias al trabajo de maestros cualificados de tradición bizantina contratados, posiblemente, por las autoridades búlgaras para controlar el comercio de la sal. Esta fortaleza, sin embargo, fue destruida definitivamente por los pechenegos.