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Retirada bucarestina

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Dicen los libros de historia que, en el año 271, el emperador Aureliano tomó la decisión de abandonar Dacia, territorio que se extendía en la expuesta ribera septentrional del Danubio, pues era demasiado cara de mantener y difícil de defender. Como Aureliano hace ahora 1743 años, la Legio V Hispana - que más propiamente debería denominarse Legio VI Hispana – ha decidido retirarse a sus cuarteles de invierno en la antigua y radiante colonia Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino, donde disfrutará con placidez de las mieles de una peleada y merecida victoria.

Llegamos siendo una pareja con tres bebés y regresamos siendo una familia cambiada, más formada, más madura. Volvemos con  montones de proyectos e ilusiones en la cabeza, distintos a los que nos propusimos cuando partimos hacia Rumania, pero igualmente emocionantes. Ha llegado la hora de regresar junto a las personas a las que queremos, de retomar una rutina más familiar, de sentirse rodeado de un escenario entrañable y ¡de oler de nuevo el mar! Bucarest siempre será una ciudad fundamental para nosotros, por tantos rincones que dejamos plagados de memoria y a pesar de ese gris que se te mete en el alma.

Ahora toca empaquetar trastos y recuerdos, echarse la manta a la cabeza e iniciar una nueva aventura.

¡Estamos preparados!

24/06/2014 18:42 legiovhispana #. En familia Hay 6 comentarios.

Artistas

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Hace un par de semanas, se celebró en el colegio de los niños la Semana del Arte, durante la cual se organizaron diversos concursos para estimular la creatividad de los enanos y enfrentar sus obras en una sana competición. Coincidió el certamen con unas semanas durante las cuales los alumnos estudiaron diversos países del mundo y cada clase se dedicó especialmente a uno.

Tras la artística contienda, llegaron un par de premios a casa. Sofía, cuya clase había prestado especial atención a Camerún, pintó una camiseta con los colores de la bandera nacional del país africano - estrella incluida -, lo que le valió el Premio al mejor diseño de camiseta.

Por su parte, Claudio participó en el Concurso de dibujo de mascotas con su inseparable Dr. Mosca, personaje al que dedica horas mientras crea viñetas con sus aventuras y desventuras, plagadas de monstruos, laboratorios, persecuciones, gases tóxicos y explosiones que provocan inenarrables mutaciones. Por razones obvias, Claudio se llevó el gato al agua.

24/05/2014 16:59 legiovhispana #. En familia Hay 5 comentarios.

Palacio CEC

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Lipscani, el casco antiguo de Bucarest, alberga el distrito financiero de la ciudad y alguno de sus edificios más emblemáticos.

Entre todos ellos, destaca el conocido como Palacio CEC, acrónimo de Casa de Economii şi Consemnaţiuni (Casa de ahorros y consignaciones), un majestuoso edificio que todavía alberga la que fue primera institución de crédito público de Rumania.

Tras la unificación de los Principados de Valaquia y Moldavia (1861), el ministro de finanzas, Nicolae Rosetti-Bălănescu, comprendió la necesidad de constituir una entidad de depósito y crédito oficial, de modo que presentó una propuesta de ley que fue aprobada por el príncipe Alexandru Ioan Cuza el 24 de noviembre de 1864.

Inicialmente, la Casa de Economii şi Consemnaţiuni funcionó en diferentes localizaciones de la ciudad, sin embargo, debido a su creciente relevancia, en pocos años se hizo evidente la urgencia de establecer una sede propia. El lugar escogido para levantar tan notable institución fue Calea Victoriei, distinguida avenida que se había convertido en la calle más noble de la ciudad. De este modo, en 1875, se demolió la iglesia de San Juan, erigida en 1701 por el boyardo Constantin Brâncoveanu muy cerca del río Dâmbovița, para levantar un edificio cuya capacidad se vería superada por sus necesidades sólo 20 años después de su inauguración. Si el lector tiene curiosidad por la desaparecida iglesia de San Juan, algunos de sus relieves decorativos todavía pueden verse hoy en el lapidario de la cercana iglesia de Stravopoleos.

El nuevo edificio, diseñado por el arquitecto francés Paul Gottereau, se construyó en estilo ecléctico entre 1897 y 1900. La monumental entrada está adornada con un gran arco, sostenido por enormes columnas, que contiene un reloj decorado con relieves junto a las esculturas de Hermes - patrón de comerciantes, viajeros, y ladrones, paradójica elección para la entrada de un banco – y Deméter, que abrazando un haz de trigo junto a una colmena, representa a la tierra dominada y cultivada por el hombre, al que rinde sus frutos. El edificio está coronado en su centro por una gran cúpula de metal y cristal de planta octogonal y cuatro más pequeñas en las esquinas, decoradas con banderas, gabletes y rematadas con espectaculares florones, tan propios de Bucarest.

La espectacularidad de la fachada continúa en el interior, con una espaciosa sala con ventanillas para atender al público, cuyo diseño recuerda el volumen de la nave central de una basílica bizantina iluminada por la luz que deja pasar un formidable techo de cristal. Todo el espacio está profusamente adornado con rocallas, volutas, y hojas colocadas junto a figuras exóticas, máscaras, esfinges y lo que parecen escudos de armas imaginarios. El Hall de honor y la Sala de consejos de la institución están decorados con obras del pintor modernista, Mihai Menelas Simonidi, destacando un fresco titulado La diosa Fortuna repartiendo bonanzas a los rumanos tras la Guerra de Independencia de 1877-1878.

10/05/2014 11:30 legiovhispana #. Bucuresti Hay 1 comentario.

Semana Santa bucovineana

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De nuevo hemos respetado la tradición de viajar a Bucovina en Semana Santa y, para nuestro solaz, de nuevo hemos repetido los rituales de cada año.


Con un tiempo que, en general, ha acompañado, hemos trepado a la empinada colina que se levanta frente a casa y la que cada día contemplamos mientras tomamos el primer café en el porche. Esta vez, sin embargo, hemos subido todos, incluido Pablito, que sólo ha necesitado ayuda los últimos 50 metros de ascenso, cuando ya sólo podía mascullar: “Papá, no puedo más”. Una vez en la cima, todos felices, nos hemos fotografiado, hemos rodado un poco por la hierba y hemos jugado a localizar nuestra casa en la imagen de Vama que se extendía frente a nosotros.


La pequeña excursión ha abierto el apetito de los niños por la montaña, así que también hemos visitado la cima del Monte Rarău, aunque en este caso hemos hecho una buena parte del camino en coche; sólo el último kilómetro y medio, hasta la Cabana Rarău (1520 m), lo hemos hecho a pie, resbalando con la nieve que cubría el camino.


Una vez en la cima, nos hemos acercado a ver las magníficas vistas del valle del Bistriţa desde la Piatra Șoimului. Nada hemos podido tomar en la Cabana para reparar fuerzas pues, debido a la reciente tormenta de nieve, no habían recibido provisiones desde hace días.


No ha faltado tampoco una visita al monasterio de Voroneț, construido en 1488 por orden de Esteban el Grande de Moldavia y cuyos frescos exteriores se mantienen en un estado de conservación incomprensiblemente bien, teniendo en cuenta que llevan expuestos a las inclemencias del tiempo durante unos 500 años.

Allí, sentados frente al Juicio Final, pintado en el muro exterior del exonartex, hemos hablado de todas las imágenes representadas y los niños han copiado sus preferidas. Hemos pasado un buen rato charlando, pintado, leyendo sobre el monasterio y sus frescos y, sobre todo, disfrutando del sosiego del lugar.


Por lo demás, los días han pasado tranquilos. Nos hemos levantado cuando el cuerpo nos lo ha pedido, hemos hecho desayunos reposados, hemos jugado en el jardín, hemos leído y estudiado, hemos hecho buenos ágapes y hemos charlado reposadamente con nuestros vecinos y amigos, Doina y Gica.


Los niños, por su parte, han escrito y dibujado en sus libretas, han jugado a bádminton y a fútbol en el jardín, han leído los libros que compramos para celebrar el día de San Jordi, han pintado algunas de las piedras de la rampa, han visto alguna película, han jugado con sus consolas Nintendo y han visitado la granja de nuestra amiga Lenuța, donde además de montar a caballo han hecho de la persecución de las aterrorizadas gallinas su actividad preferida.


En definitiva, hemos pasado una semana estupenda.

27/04/2014 18:10 legiovhispana #. En familia Hay 1 comentario.

¡Feliz día de Sant Jordi!

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Cumpliendo con la tradición del día de Sant Jordi, María, Matilda y Sofía han recibido sendas rosas de los varones de la familia. Después, la celebración ha continuado en una librería de Campulung Moldovenesc, donde hemos comprado libros para todos.

Desde el blog de la familia Basté Pla, os deseamos un muy feliz día de Sant Jordi.

23/04/2014 15:53 legiovhispana #. En familia Hay 2 comentarios.

Caravasares bucarestinos

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Cuando uno contempla un mapa antiguo de Bucarest, llama la atención la cantidad de albergues que existían en lo que hoy es Lipscani, el casco antiguo de la ciudad. 

Bucarest, importante nudo de comunicaciones entre Estambul y Viena, se benefició siempre de su estratégica posición en las principales rutas comerciales transcontinentales. Caravanas con mercancías partían del Bósforo y, durante un viaje que duraba un mes, cruzaban los territorios del Imperio Otomano hasta el Danubio y se adentraban en el territorio del Principado de Valaquia hasta Bucarest. La ciudad era un lugar tanto de tránsito como de depósito. Muchas de las mercancías provenientes de Europa eran trasladadas desde Bucarest y embarcadas en diferentes puertos fluviales del Danubio para ser enviadas a otros puntos en los Balcanes o hacia Asia.

Desde el siglo XIV, se celebraban en Bucarest diferentes ferias que exhibían productos de todo el mundo. Paños ingleses, lana de los Balcanes, pieles procedentes de Bulgaria y Rusia, joyas y armas, perfumes, espejos, cristal veneciano, vinos franceses, especias orientales e incluso cacao de las Indias Occidentales. Todo ello se vendía en los caravasares o en las tiendas que abarrotaban las calles situadas alrededor de la Vieja Corte.


Hanul cu Tei

La palabra caravasar deriva de la palabra turca kervansaray, que a su vez proviene del término persa karavan (كاروان, ’viajeros’) y sara (سرا, ’hostal, refugio, palacio’). El caravasar es, pues, un hospedaje con un patio central, construido en las principales vías de transporte o en el interior de las ciudades, donde los comerciantes hallaban descanso y protección para sus mercancías. En rumano, se emplea la palabra han para definir un lugar de estas características, sin embargo, en Bucarest se distinguía entre han y caravasar pues, aunque en ambos albergues se encontraba alojamiento y comida, la principal diferencia consistía en el tipo de gente que se hospedaba en cada uno de ellos, ya que los caravasares estaban reservados a los altos dignatarios y a los grandes comerciantes turcos. Mientras Valaquia estuvo bajo la órbita otomana, los caravasares fueron financiados por el Principado pero su gestión fue otorgada a personas leales al sultán, normalmente un paznic (guardián) serbio junto a sirvientes albaneses.

Tanto hanes como caravasares, erigidos en las principales carreteras de Valaquia, Moldavia y Transilvania, se construían inicialmente de madera y más tarde en piedra, convirtiéndose en ocasiones en verdaderas fortalezas que podían servir de refugio a los comerciantes y a la población local en caso de emergencia. Solían tener una planta cuadrada, con muros profundos sin ventanas al exterior y estar levantados alrededor de un gran patio con jardín al que se accedía por una única puerta de roble, reforzada con un marco de hierro. En el interior de los caravasares había habitaciones para los viajeros, tiendas para alquilar, almacenes, una taberna, establos y un estacionamiento para los carros. En el centro del patio solía haber una fuente y un almacén subterráneo en el que se guardaba la comida, ciertas mercancías e incluso las propiedades más valiosas de las familias más ricas de la ciudad.


Hanul lui Zamfir

El primer caravasar de Bucarest se construyó en 1669, poco antes de convertirse en sede permanente de la corte de Valaquia. Un siglo y medio más tarde, en Bucarest había más de 40 caravasares de todo tipo, el más grande de los cuales, mandado construir por el príncipe para estimular el desarrollo del comercio, estaba junto a la Vieja Corte. Los hanes más pequeños se hallaban en las afueras de la ciudad o cercanos a los mercados estables, donde los comerciantes sólo alquilaban una habitación y hacían uso de la taberna, por lo que no solían tener ni establos, ni almacenes ni cocheras.

Los caravasares fueron construcciones erigidas por los príncipes válacos, por ricos mercaderes, por la nobleza o incluso por monasterios como medio de sustento. Las distintas comunidades que habitaban en Bucarest se reunían en un determinado caravasar, donde podían hablar su idioma con libertad, encontrarse con sus compatriotas y buscar apoyos para ciertas empresas. Así, los búlgaros y serbios se reunían en el Han Gabroveni, austríacos y húngaros en el Han Filaret y los europeos occidentales en el Han Filipescu.

A partir del siglo XIX, la función de los caravasares empezó a declinar. Uno de los motivos fueron los constantes terremotos e incendios que sufrió Bucarest a lo largo de los siglos, aunque también afectó su ineficaz mantenimiento y la falta de financiación pública para su subsistencia. Los cambios en el modo de comerciar, que exigían mejor presentación de los productos y lugares más espaciosos y accesibles, arrinconaron a los angostos espacios de alquiler de los caravasares. Finalmente, desde mediados del siglo XIX, la aparición de mercados semanales estables convirtieron los caravasares en una curiosidad decadente condenada a la desaparición, por lo que muchos cerraron o se reconvirtieron en hoteles.

Actualmente, todavía pueden contemplarse 3 caravasares o hanes en Bucarest: Hanul Manuc, Hanul cu Tei y Hanul Gabroveni, el último de los cuales recientemente ha pasado de ser una lamentable ruina a un edificio espectacularmente restaurado que pronto abrirá de nuevo sus puertas.


Simulación de la futura fachada de Hanul Gabroveni

Información extraída del libro Hanuri, Bucurestii in secolul al XVIII-lea, de Ursula Fait.

17/04/2014 14:59 legiovhispana #. Bucuresti Hay 4 comentarios.


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