Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Historia.

Barroco válaco: el estilo brancovan

20180130154429-180130-el-barroco-valaco.jpg

El estilo brancovan, ligado al apellido del que fue príncipe de Valaquia entre 1688 y 1714, Constantin Brâncoveanu, es el resultado de los trabajos de distintos artistas, de las circunstancias económicas, políticas y culturales del momento y, en último lugar, de la determinación de la familia Cantacuzino, de la que descendía Brâncoveanu, quien comprendió la importancia del arte como herramienta de soporte de sus aspiraciones políticas e impulsó la fusión de la memoria del arte bizantino imperial, del decorativismo propio del arte oriental y de la retórica barroca.

Constantin Brâncoveanu

Desde su ascensión al trono, Brâncoveanu mantuvo una complicada política de equilibrio entre las tres potencias que rodeaban su principado: Austria, Rusia y Turquía. Primero se amparó en los turcos para frenar a los austriacos y cuando Pedro el Grande de Rusia entró en guerra con los otomanos (1710), le ofreció el apoyo de Valaquia. Esta jugada acabó costándole la vida pues en 1714 los turcos lo expulsaron del trono, lo detuvieron y lo trasladaron a Estambul.

Torturado por sus captores, fue conminado durante días a abandonar su fe y convertirse al Islam. El 15 de agosto de 1714, en presencia del Sultán, el Gran Visir, algunos pashas y embajadores, Brâncoveanu tuvo que asistir a la decapitación de todos sus hijos. Antes de ser asesinado, su hijo Matei le rogó que apostatase para salvar su vida pero, según la leyenda, Brâncoveanu respondió: “Es mejor morir cien veces que renunciar a tu fe”. Los dos fueron finalmente ejecutados.

Resultado de imagen de vulturi cantacuzino

Águila bicéfala, emblema de los Cantacuzino

Dos son los edificios emblemáticos del estilo brancovan, en los que podemos identificar sus principales características: el palacio de Mogoşoaia, residencia principesca y el monasterio de Horezu, proyectado como panteón familiar.

La construcción del monasterio de Horezu - en la imagen, encabezando esta entrada - empezó en 1690 y, en 1693, el Metropolitano Teodosio consagró la iglesia en presencia del voivoda y su familia; el resto de edificios monásticos fueron terminados en 1695. El monasterio consiste en un gran recinto rectangular de dos plantas, comunicadas exteriormente por escaleras monumentales de barandillas talladas con motivos animales y florales así como con el águila bicéfala de los Cantacuzino, con varias torres, celdas, un refectorio, enfermería, una capilla y una preciosa galería porticada, con arcos de medio punto sostenidos con columnas de fuste corto y sobrios capiteles, en cuyo patio central se alza la iglesia dedicada a los Emperadores Santos Constantino y Helena.

Resultado de imagen de monasterio horezu

La iglesia, construida según el plano de la iglesia episcopal de Curtea de Argeş, está formada por un pronaos y una nave alargada, con dos absidiolos laterales (ofertorio y sacristía), cerrada con uno mayor. Las fachadas están divididas por un cordón decorado en relieve, encuadrado en dos filas dentadas de ladrillos. La parte superior está decorada con paneles terminados en semicírculos y la inferior con paneles rectangulares interrumpidos por cinco estrechas ventanas con marcos ricamente esculpidos con motivos vegetales variados.

Imagen relacionada

El pórtico abierto, tan característico de la arquitectura brancovan, está sostenido por diez columnas rematadas con capiteles decorados con hojas de acanto y unidas por arcos de medio punto bellamente pintados. El interior de la iglesia también está ricamente decorado con murales realizados según la temática clásica y el estilo manierista que definió la última evolución de la pintura bizantina, aunque con un claro acento local. En la pronaos podemos contemplar el retrato de toda la familia de Constantin Brâncoveanu e incluso parte de su genealogía, emparentada con los Cantacuzino y los Basarab.

Resultado de imagen de monasterio horezu

Detalles de los frescos interiores de la iglesia del monasterio de Horezu

El palacio de Mogoşoaia es la mejor conservada de las construcciones civiles en estilo brancovan. Rodeado de jardines y situada junto a un pequeño lago, recuerda a las viajas kulas válacas, con tiene un plano sencillo rectangular y consta de subsuelo, planta baja y primer piso. Todo el conjunto está construido con ladrillo visto y al primer piso se accede exclusivamente por una escalera de piedra tallada exterior, bellamente decorada en un estilo semejante al de las escaleras del monasterio de Horezu, que termina en una torre cuadrada adosada a la fachada y con ocho columnas que sostienen arcos lobulados, que da acceso a las cámaras de los príncipes.

Resultado de imagen de palatul Mogoşoaia

Fachada norte del palacio de Mogoşoaia

En la fachada sur, podemos observar una preciosa galería de inspiración veneciana sostenida por seis columnas neocorintias con arcos trilobulares y cuyas basas se apoyan sobre una barandilla ricamente tallada; a ambos lados asoman dos balcones columnados y rematados por un arco de medio punto de ladrillo. Ambas fachadas están divididas por un sencillísimo cordón y mientras que en la inferior apenas se abren algunas ventanas cuadradas, en la superior hay grandes ventanales lobulados, arquillos lombardos y canecillos que simulan sostener el voladizo.

Resultado de imagen de mogosoaia

Fachada sur del palacio de Mogoşoaia

El estilo brancovan se convirtió así en el punto de partida del desarrollo del arte y la arquitectura de Muntenia hasta la penetración masiva, en el siglo XVIII, del neoclasicismo y el neogótico de corte oriental, sin conexiones con la tradición local.

 

30/01/2018 15:44 legiovhispana #. Historia Hay 1 comentario.

Constantino XI Paleólogo Dragases

20180106123124-180106-constantinoxi.jpg

Hoy hace 569 años que Constantino XI Paleólogo Dragases fue coronado emperador de Bizancio, el último de los gobernantes de un imperio con 1000 años de historia.

Desde Bucarestinos, quiero rendir mi particular homenaje al emperador mártir que, 4 años más tarde, cayó heroicamente defendiendo la ciudad frente a las tropas turcas del sultán Mehmed II Fatih.

06/01/2018 12:31 legiovhispana #. Historia Hay 1 comentario.


Rumania en la Primera Guerra Mundial (V): Esperanzas y amenazas del contagio ruso. El nacimiento de Moldavia

20180102205246-180102-sfatul-tarii2.jpg

Tras la victoria de Mărășești, una desconcertante nube apareció en el horizonte rumano. A finales de verano de 1917, el fracaso de la revolución socialista en Rusia contra el gobierno liberal del príncipe Lvov (julio de 1917), creado tras la abdicación del zar Nicolás II, y el intento de golpe de Estado antibolchevique del general Kornilov (septiembre de 1917) provocaron la inestabilidad del frente moldavo y amenazaron el equilibrio político y social de la región, pues los soldados rusos presentes en la zona se manifestaron públicamente a favor de la firma de un tratado de paz y de la democracia y, en varias localidades, incluso se crearon soviets según el modelo de Petrogrado, lo que sin duda llamó la atención de la población rumana.

Este sentimiento de esperanza provocó también el renacimiento del movimiento social-demócrata rumano, cuyo foco se encontraba en la ciudad de Iași, donde se realizaron diversas manifestaciones exigiendo la paz y elogiando los méritos de la revolución rusa. En la ciudad, Cristian Rakovski, un dirigente de origen búlgaro del Partido Social Demócrata de Rumania aprovechó las circunstancias para revitalizar el movimiento y organizar en el país una revolución al estilo ruso que acabase con el “zarismo rumano”, democratizase el país e impusiese una reforma agraria, aunque sin reclamar una revolución socialista. El grupo de Rakovski fue hostigado por la policía del gobierno y, finalmente, optó por exiliarse a Odessa en verano de 1917.

Cristian Rakovski junto a Trotski en 1920

Paralelamente, la situación más allá del Prut, en Besarabia – por entonces, en territorio ruso -, se había complicado también debido a las manifestaciones de aldeanos y soldados rumanos que exigían la autonomía política de la región e incluso la formación de unidades separadas del ejército ruso, las cohortes moldavas, para el mantenimiento del orden público. Mientras, en Chișinău, un congreso de profesores rumanos de Besarabia exigía la rumanización de la enseñanza y la sustitución del alfabeto cirílico por el latino en los manuales escolares. Por su parte, intelectuales liberales y antiguos boyardos conservadores fundaron el Partido Nacional Moldavo, que reclamaba la creación de una Besarabia rumana y autónoma. Entre la primavera y el verano, se celebraron varios congresos campesinos y se empezaron a ocupar las tierras de los grandes propietarios, formando comités para repartirlas, lo que provocó graves desórdenes en las zonas rurales.

En noviembre, un congreso de oficiales y soldados proclamaron por mayoría la autonomía de la provincia y convocaron un Consejo de País (Sfatul Țării) que debía ratificar su acción. A pesar de las turbulencias socio-políticas, se consiguió formar una asamblea de 138 miembros, representante de un largo espectro de intereses económicos y sociales, así como de las minorías étnicas (el 70 % eran rumanos y el resto rusos, búlgaros, alemanes y hebreos). El Consejo de País de reunió el 4 de diciembre y, tras intensos debates, dominados por la mayoría rumana, el 15 de diciembre se proclamó la República Federal Democrática Moldava, establecida entre los ríos Prut y Dniester.

Palacio Sfatul Țării de Chișinău, postal de 1920.

En respuesta a este movimiento político, fuerzas bolcheviques ocuparon Chişinău a mediados de enero de 1918, disolviendo el Consejo de País, sin embargo, el gobierno rumano decidió enviar una división de infantería que consiguió expulsarlas a finales de mes y reponer el Consejo, que el 6 de febrero de 1918 proclamó la independencia de la República de Moldavia, como preludio a su unión con Rumania.

02/01/2018 20:52 legiovhispana #. Historia No hay comentarios. Comentar.

Basarab I, fundador del Principado de Valaquia

20170507204024-170507-basarab-i-of-wallachia.jpg

A principios del siglo XIV, mientras las huestes de Jaime II de Aragón se extendían por el Mediterráneo, los almogávares sembraban el terror en los territorios del Imperio Bizantino, Alfonso XI de Castilla derrotaba a los moros en la batalla del Salado, el estilo gótico se imponía en los templos y el arcipreste de Hita escribía El libro del buen amor, en el extremo opuesto de Europa surgía de entre las sombras medievales la figura de Basarab I El Fundador (Întemeietorul), figura clave en la historia de Valaquia.

En esas fechas, al sur de los Cárpatos y hasta las orillas del Danubio, existía una serie de formaciones políticas rumanas, como el Banato de Severin, los knezatos (ducados) de Ioan o Farcas o el principado del voivoda Litovoi, que estaban sometidos a la autoridad de la corona húngara. La crisis abierta con la desaparición de la dinastía Arpad en Hungría, ocurrida en 1301, facilitó que se relajase el dominio magiar sobre la región y el consiguiente nacimiento de una Valaquia independiente.