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Bucarestinos

Ingenio gerontológico

Ingenio gerontológico

Veía el otro día por la televisión que la pensión más baja de Rumania asciende a la impresionante suma de 3 lei, es decir, unos 75 céntimos de euro. Tan lamentable marca correspondía a la señora Ioana Rosca de Rozavlea (Maramures), aunque indica perfectamente el nivel de renta de algunos abuelos rumanos y, sobre todo, el maltrato al que los somete el Estado.

 

En estas circunstancias, es de imaginar que muchos jubilados se ven incapaces de comprarse el calzado más adecuado para cada temporada, sobre todo ahora que unos zapatos con suela de piel implican un elevado riesgo de resbalón mortal a cada paso.

 

Como las privaciones aumentan el ingenio, ya he visto a muchos venerables ancianos colocarse unos esparadrapos en las suelas para evitar los traspiés y parece que la idea  funciona pues los veo caminar con mayor soltura que otros mucho más jóvenes y aparentemente mejor calzados.

Bucarest: The Melting City

Bucarest: The Melting City

Por fin han comenzado a subir las temperaturas en Bucarest y las montañas de nieve van en franca retirada, sin embargo, lo que aparentemente es una buena noticia, ha convertido la ciudad en un lugar impracticable.

 

Los desagües siguen bajo el hielo por lo que la nieve, al deshacerse, no tiene por donde escurrirse y forma grandes lagos sucios por todas partes. Los inconvenientes son principalmente dos: en primer lugar, al caminar sueles calcular mal su profundidad y meter el pie hasta el colodrillo, especialmente cuando vas maqueado para alguna reunión importante, y mientras maldices en arameo, aparece el segundo inconveniente, un coche se arrima demasiado a la acera a una velocidad excesiva y te ducha de barro ya hasta la coronilla, para no dejar sobre tu ropa ni un espacio libre de agua y porquería.

 

Si la mala suerte te acompaña, es posible que algún carámbano de los que cuelgan de las cornisas de todos los edificios de Bucarest se desprenda en ese preciso instante y te rompa la crisma. No tengo estadísticas de muertos en la ciudad por esta causa, pero estoy convencido que debe haber un verdadero holocausto anual de sufridos ciudadanos debido a la lluvia de hielo punzante que se acaba de iniciar.

 

Para empeorar las cosas – si cabe – la inmundicia vuelve a aflorar entre la nieve, así que pronto volveremos a gozar en plenitud de las vistas que ofrece la deficiente recogida de basura y el inexistente servicio de limpieza de calles de Bucarest.

 

En estas circunstancias, es normal que los centros comerciales estén abarrotados de gente que desea pasear tranquila y sin miedo a morir o simplemente a ensuciarse.

 

La cosa se ha puesto fea y parece que todavía durará unos días más. Paciencia.

 

 

Hace algunas noches, en el centro de Bucarest

La que ha caído

Cuando parecía que la nieve iba en retroceso, sobran las palabras...

En casa...

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Nuestra calle...

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Llegando a la oficina...

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Yendo a comer...

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Encuesta sobre actividades (políticas) paranormales

Encuesta sobre actividades (políticas) paranormales

Hace unos días preguntaba a los sufridos lectores de este blog su opinión sobre el ataque parapsicológico sufrido por el candidato socialista, Mircea Geoana, durante las últimas elecciones a la Presidencia de Rumania.

 

Un 57,1 % de los encuestados no sólo confirman el ataque sino que incluso vieron un ectoplasma rondar la corbata del Sr. Geoana. Un 14,3 % duda del ataque, sin embargo, sospecha que entre la cantidad de fantasmas que pueblan estas tierras (la mayoría motorizados con caros vehículos todoterreno y con la actitud de autosuficiencia que suele dar el despojar el presupuesto del Estado que debería ir destinado a mejorar la vida de sus conciudadanos), quizás alguno pudo echarle el mal de ojo al pobre aspirante. Finalmente, un 28,6 % de los lectores son escépticos y no creen en fantasmas, en el poder de la mente ni en otras monsergas, aunque se felicitan por la excusa e incluso algunos me han comentado en mensajes privados que piensan emplearla cuando sea menester.

 

 

Esquiada en Poiana Brasov

Esquiada en Poiana Brasov

La nieve que ha caído en las últimas semanas ha mejorado las condiciones de esquí de las estaciones cercanas a Bucarest así que, aún temerosos por nuestro lamentable estado físico (¡vaya par de viejunos!), Alfredo y yo nos decidimos a pasar el sábado en Poiana Brasov, la estación más grande a menos de tres horas de la capital.

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Poiana Brasov está a pocos kilómetros de la ciudad de Brasov, tiene 10 pistas de esquí y varios remontes que incluyen un telehuevo y un telecabina. Aunque a primera vista pueda parecer pequeña, hay que reconocer que es una estación muy bonita pues las pistas bajan entre árboles y las vistas sobre la llanura transilvana son simplemente espectaculares. También tiene un par de restaurantes donde uno puede recuperarse del frío con un vino caliente, un cascaval pane o un bocata servido por camareros.

 

La calidad de la nieve era estupenda, aunque el lamentable mantenimiento de las pistas – la máquina quitanieves estaba totalmente cubierta de nieve - hace que afloren las piedras y las clapas de hielo por doquier, lo que no hace fácil el esquí para los principiantes. Si a esto le sumas las cantidades ingentes de esquiadores que hay durante el fin de semana, el esquí se convierte en una actividad algo complicada, aunque la estación bien vale una visita.

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Finalemente, vale la pena comentar el curioso sistema de forfait según el cual el esquiador debe comprar puntos ya que cada remonte tiene un precio distinto (3 puntos el telearrastre, 6 puntos el telecabina y 8 puntos el telehuevo). Un forfait de 60 puntos vale 120 RON (29 €) y el alquiler de los esquís 30 RON (7,3 €).

 

¿Cómo se tramita el papeleo tras un accidente de coche en Rumania?

Debo decir para empezar que, a pesar de nuestros temores, el papeleo del seguro y la entrada en el taller han sido procesos sencillos y rápidos, aún con sus particularidades autóctonas. Quizás a alguno que esté por aquí pueda interesarle el asunto, así que daré algunos detalles.

 

Tras el choque del lunes, como todos íbamos con prisa quedamos con Ioana, la conductora del otro vehículo, en encontrarnos más tarde para realizar el papeleo así que simplemente intercambiamos teléfonos y le pedimos que consultase a su compañía de seguros los pasos a seguir. Diligente, Ioana nos llamó unas horas después para citarnos en la sede de su compañía de seguros, donde deberíamos rellenar el Parte amistoso de accidente, los inspectores comprobarían los daños en nuestro vehículo y tomarían algunas fotografías.

 

Allí llegamos a las 17 h y nos recibió una gran sala llena de mesas con gente de mirada lánguida (al fin y al cabo, todos habían chocado, así que había pocos motivos para la alegría). En el centro de cada mesa, un inquietante teléfono. Tras presentar nuestro caso a una estirada recepcionista, poco amable y que sólo ponía escalofriantes problemas, nos sentaron en una de las mesas donde María tuvo que responder a las incisivas preguntas sobre múltiples detalles del accidente que alguien formulaba al otro lado del misterioso teléfono. Tras colgar, ¿y ahora qué? Esperar

 

Al los pocos minutos, un inspector al fondo de la sala nos citó a Ioana y a mi para presentar el parte, los papeles de ambos coches y nuestros carnets de conducir. Tecleó brevemente y se puso la chaqueta para salir al parking y tomar las fotos de nuestro Dacia. Fue muy profesional e incluso detectó cosas que yo no había visto, así que mejoro nuestro parte. La cosa pareció terminar allí y nosotros nos preguntábamos dónde nos arreglarían el coche pero, antes de poder preguntar, el inspector nos deslizó con disimulo una tarjeta de su taller mecánico donde nos atenderían amable y eficientemente.

 

Lo cierto es que el taller nos contactó ayer mismo, nos dio hora para hoy y, aparentemente, tendrá el coche reparado en dos días. El único inconveniente es que está en la comuna Bragadiru, a unos kilómetros de Bucarest. La ida ha sido fácil porque hemos ido con nuestro maltrecho Dacia pero, ¿y la vuelta? A -12 ºC apetece más bien poco esperar al autobús, así que hemos preguntado por un taxi pero la única opción de retorno a la ciudad era tomar un maxitaxi.

 

Estos vehículos son furgonetas de varias plazas, sin señal alguna que las identifique, cuyas paradas sólo conocen los que las cogen habitualmente, no tienen ninguna indicación sobre a dónde van ni de dónde vienen, tampoco se sabe su precio, suelen estar destartaladas y cumplir poco con las normas de seguridad propias de vehículos públicos (apréciese en el vídeo adjunto como un niño va amorrado al parabrisas junto al conductor). El misterio rodea a los maxitaxis. A pesar de todo, como la alternativa era morir congelados, hemos cogido la que nos ha indicado un paisano y, la verdad, nos ha llevado muy bien hasta la entrada de Bucarest, aunque la música a todo trapo ha convertido en viaje en un pequeño infierno sonoro (para apreciarlo, poner el volumen del ordenardor al máximo pues sólo así se acercará a la realidad).

 

Peligro

Peligro

Actividad (política) paranormal

Actividad (política) paranormal

El pasado viernes, el derrotado candidato socialista Mircea Geoana declaró muy serio en Antena 3 que Basescu había utilizado a personajes con capacidades paranormales para perjudicarlo durante el debate previo a las elecciones presidenciales.

¡Toma ya!

 

Ni corto ni perezoso, Geoana afirmó que tanto en los servicios secretos occidentales como en los de los países exsoviéticos existen departamentos completos encargados de esta materia y que Basescu tiene entre sus colaboradores a algunos con capacidades extrasensoriales, de hecho, dice que los reconoció durante el debate e incluso los sitúa a la derecha de su cámara. Más prudente, afirma que no sabe exactamente qué le hicieron, sin embargo, confirma que en ciertos momentos de la discusión política se sintió “sin energías” (sic), lo que le provocó vacilaciones, titubeos y falta de concentración. Al espectáculo espiritista se ha unido la mujer de Geoana, que ha confirmado los ataques sobrenaturales contra su marido. Más prosaico, el inefable Iliescu los ha criticado a ambos.

 

Sin duda, entre las excusas para un mal debate electoral, la del ataque de agresivos mentalistas es la mejor que he escuchado nunca.

 

Avatar o el sofisticado bailador con lobos

Avatar o el sofisticado bailador con lobos

Antes de nada quiero decir que Avatar, la última película de James Cameron, me ha gustado y que ayer lo pasé en grande durante las casi tres horas que dura. El mundo elaborado por el director de Aliens o Terminator es de una singularidad a la altura de las creaciones de Tolkien y las muchas escenas de acción son impresionantes.

 

Ahora bien, la historia de Jack Sully y su avatar en Pandora es, simple y llanamente, una sofisticada copia de la historia del teniente John J. Dunbar en Bailando con lobos. Una nos sitúa en la última frontera de unos Estados Unidos en expansión y la otra en un lejano planeta de la galaxia, una nos presenta a unos indios que viven en una especie de Arcadia feliz y la otra a unos extraterrestres que viven en el paraíso (que, por cierto, se llaman na’vi – como la Armada de los Estados Unidos – y emiten exactamente los mismos gritos de guerra que los Sioux), tanto los na’vi como los indios están en contacto con la naturaleza, la entienden y la respetan mientras que los soldados – de la Unión o de una empresa privada - son unos despiadados asesinos movidos sólo por su codicia. En Pandora los anima la búsqueda del unobtainium, en el Lejano Oeste se trata de la expansión territorial y de la fiebre del oro. En ambas películas, los protagonistas se enamoran. Originalidad: ninguna.

 

Todo es políticamente correcto en Avatar. Jake Sully es parapléjico pero eso no le impide superar sus limitaciones, el amor vence a las diferencias y a cualquier convención, la alianza de los na’vi con la naturaleza que los rodea es casi un hecho religioso, aunque aconfesional, es decir, en la línea del actual culto a la Ecología y la teoría de Gaia, los científicos – multiculturales - se esfuerzan por comprender y contemporizar mientras que la corporación y los militares – todos de raza blanca - sólo buscan la total destrucción de Pandora y sus habitantes. Hasta tal punto Avatar enlaza con otras películas de denuncia de la voracidad de Occidente frente al resto del mundo que una de las grandes naves que ataca al Árbol de las Almas se llama Walkiria, como la pieza musical de Wagner que suena durante la archifamosa escena del ataque de los helicópteros americanos a una aldea vietnamita en Apocalypse Now. A pesar de todo, Cameron – como Costner en Bailando con lobos - cae en su propia trampa pues no es sino un soldado humano avatarizado quien logra salvar a los na’vi de sus enemigos, es decir, que tras mucha denuncia, parece que sólo el hombre blanco sabe aportar la mejor solución a los problemas, incluso a los creados por él mismo.

 

En suma, una nueva versión – la enésima – de la metáfora del Buen Salvaje, aunque muy bien hecha, distraída y para pasar un buen rato.

Museo de la Aviación

Museo de la Aviación

Probablemente uno de los museos más desconocidos e interesantes de Bucarest sea el Museo de la Aviación, situado en el número 2 de una calle con nombre tan evocador como Fábrica de Glucosa.

 

El museo tiene una parte al aire libre y dos hangares que demuestran lo muy orgullosa que está Rumania de los pioneros del aire que ha aportado a la historia de la Humanidad. Aurel Vlaicu, Smaranda Brăescu o Henri Coandă, entre muchos otros, están representados allí, junto a fotografías, dibujos, explicaciones – desgraciadamente sólo en rumano - pinturas, dioramas y aparatos voladores de todo tipo.

 

Mención especial merece el museo al aire libre, donde descansan decenas – no demasiadas – de aviones civiles y militares así como helicópteros, desde un MIG-15 de principios de los 50 hasta el MIG-29 de finales de la Unión Soviética, calcado al F-14 norteamericano que popularizó la película Top Gun. El visitante puede pasear entre ellos libremente, tomar fotografías o entrever la cabina del piloto, aunque las inclemencias del tiempo están pasando factura a alguna de las máquinas que se exponen.

 

Muy al fondo del gran jardín, como intentando pasar desapercibido, se haya la pieza más interesante - desde un punto de vista histórico - de la exposición: se trata del helicóptero que trasladó a Ceauşescu desde la sede del Comité Central del Partido Comunista Rumano en Bucarest hasta Snagov cuando estalló la Revolución en la capital. No hay ningún cartel que lo indique, aunque un amable guardia, que nos acompañó durante el paseo, nos lo enseñó muy orgulloso. Es una pena que se haya abandonado de este modo a una parte de la Historia rumana pues bien merecería una restauración y un lugar protegido en el hangar principal junto a algún vídeo explicativo del dramático momento que se vivió a finales de diciembre de 1989 en Rumania.

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Sea como fuere, este museo bien vale una visita y así lo demostraron los enanos, que disfrutaron un montón subiendo a las cabinas de los aparatos de guerra y paseando por la exposición (aunque a Matida le diesen algo de miedo los maniquíes vestidos de piloto). Lástima la cantidad de perros sueltos que vagan por la exposición al aire libre y que los guardias tuvieron que ahuyentar armados con palos. César y yo hemos prometido una nueva visita pues quedó mucho en el tintero.

Postales navideñas: una tradición en decadencia

Postales navideñas: una tradición en decadencia

Correos ha confirmado que en los últimos cuatro años se ha reducido en un 80 % el envío de tarjetas navideñas destinadas a familiares y amigos. Curiosamente, sólo las empresas mantienen la costumbre de felicitar así a sus clientes y proveedores.

 

Las postales han cedido terreno a los cutres e impersonales mensajes de teléfono móvil. Sinceramente, pocas cosas me dan más rabia que un mensaje en el móvil con una felicitación preescrita por alguien tan poco gracioso como original, con chascarrillos absurdos sobre los Reyes Magos o Papá Noel.

 

Por mi parte, un año más he contribuido a mantener esta bonita práctica y voy a seguir haciéndolo pues creo que la alegría de recibir una postal de Navidad personalizada y manuscrita bien vale el esfuerzo de pensar una buena dedicatoria y de escribirla.

 

Muchas gracias a los que también habéis hecho el esfuerzo, cada vez más inusual, de acercaros a un papel, tomar un bolígrafo y pensar unas líneas dedicadas. 

 

Los Soprano

Los Soprano

Este fin de semana he acabado de ver Los Soprano y, como bien me avisaba mi amigo Guillermo, ahora ha llegado el momento de sentir un vacío en el alma.

 

Los que no la conozcáis posiblemente os preguntaréis de qué va Los Soprano y, aunque pueda parecer una simple serie sobre la Mafia, Los Soprano es sobre todo una historia sobre la familia, sobre la atracción por el mal, sobre la soledad, sobre los buenos momentos de la vida, sobre el nihilismo, sobre la infelicidad del bienestar, sobre la violencia,  sobre el sexo, sobre la amistad, sobre la obscenidad, sobre la verdad, sobre la nostalgia y sobre tantas otras cosas que, mientras las veáis – cosa que os recomiendo fervorosamente -, harán que os sintáis como en casa.

 

¡Viva siempre Tony Soprano!

 

 

 

El gobernante más importante es...

El gobernante más importante es...

Ahora que todavía estamos enlodados en lo más turbio de la política rumana, cabe comentar los resultados de la encuesta que publiqué hace un par de semanas en la que preguntaba: ¿Quién ha sido el gobernante más importante de la historia de Rumania?

 

Para la mayoría de los encuestados, los dos políticos más importantes de Rumania fueron Alexandru Ion Cuza (37,5 %) y Vlad Tepeş Dracul (37,5 %). Los que han votado al Príncipe de Valaquia y Moldavia (al que pronto dedicaré un post) posiblemente lo han hecho por su destacado papel modernizador de la sociedad rumana a mediados del XIX, sin embargo, los que han votado por Vlad El Diablo (pues lo de El Empalador es cosa del morbo) lo han hecho arrastrados por el marketing de tan sangriento personaje.

 

Igualados con un 12,5 % han quedado Ştefan cel Mare, el batallador rey de Moldavia, y Mihai Viteazul, príncipe de Valaquia, Transilvania y Moldavia que por un muy breve período – menos de seis meses hasta su asesinato - unió los tres reinos que hoy constituyen Rumania.

 

Nadie ha votado por el mariscal Antonescu ni, lo que es más sorprendente, por Nicolae Ceauşescu, lo que nos indica que el siglo XX no ha sido pródigo enn grandes hombres políticos para Rumania. Por lo que llevamos de siglo XXI, el tema sigue igual.

Y ahora, ¿qué?

Y ahora, ¿qué?

Por fin se ha celebrado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales rumanas, aunque el panorama ha quedado poco claro. Vayamos por partes.

 

En los días previos al domingo, día de la cita electoral, las encuestas otorgaban una cierta ventaja – no demasiada – a Mircea Geoana, candidato del PSD apoyado por todos los partidos excepto el PDL de Basescu. La particular encuesta que colgué en este blog, poco representativa por el escaso número de participantes, dio unos resultados similares, así que todo parecía atado y bien atado.

 

El día de las elecciones la participación algo mayor que durante la primera vuelta presagiaba una intensa batalla electoral. Con las urnas cerradas y tras varias denuncias de fraude y turismo electoral (Rumania está considerado por Transparencia Internacional como el país más corrupto de la UE), la mayoría de las encuestas daban de nuevo vencedor a Geoana por un margen muy estrecho, sin embargo, ambos contendientes salieron eufóricos ante sus incondicionales a cantar victoria. A pesar de todo, nos fuimos todos a dormir pensando que Geoana iba a ser el nuevo presidente de Rumania, incluso algunos periódicos internacionales lo adelantaron ya en sus portadas del día siguiente.

 

Pero, ¡ah, sorpresa! La mañana trajo nuevas noticias y según el primer escrutinio Basescu se mantenía en su puesto de Presidente. Tras algún desconcierto matutino, la Oficina Electoral Central confirmó a medio día el resultado: El viejo marino había superado al ex embajador por un 0,7 %. Como dato interesante y digno de análisis cabe destacar que la diáspora rumana ha votado masivamente a Basescu (130.000 votos frente a los 30.000 de Geoana).

 

Los socialistas han denunciado un fraude masivo y han impugnado los resultados electorales. Klaus Johannis ha comunicado oficialmente que él no será Primer Ministro en un gobierno presidido por Basescu y Emil Boc ha anunciado – demasiado optimista, según mi opinión – que, tras la confirmación del nuevo Presidente, en una semana pueden formar un nuevo gobierno.

 

La pregunta que ahora viene a la mente de la mayoría de los rumanos es: Y ahora, ¿qué? El escenario político ha quedado más o menos igual que antes del bloqueo político del país. Basescu es presidente, el PDL está en minoría en el parlamento y el resto de partidos políticos se oponen ferozmente a ambos. ¿Serán capaces de llegar a algún acuerdo político y desbloquear el crédito de 2.500 millones de euros del FMI?

 

Hoy, el ex primer ministro liberal, Calin Popescu Tariceanu, ha hecho un gesto conciliador hacia Basescu para intentar alcanzar un acuerdo político. Quizás sea el primer paso para reeditar el pacto entre demócratas y liberales. Ya veremos.

 

Siesta de riesgo

Siesta de riesgo

Así dormía hace unas semanas este buen hombre, como un bendito, en una de las avenidas con más tráfico de Bucarest.

Elecciones presidenciales: Primera vuelta

Elecciones presidenciales: Primera vuelta

Después de semanas de aburridísimos debates donde más que aportar ideas los tertulianos se abonaron al “Y tú más”, por fin se celebraron ayer las elecciones presidenciales entre decenas de denuncias de irregularidades.

 

En primer lugar, cabe destacar la buena fe de los votantes que se acercaron a los colegios electorales y esperaron más de 5 horas para ejercer su derecho. En Rumania, para votar recibes una única y gran papeleta con los logos de todos los partidos y en la mesa electoral te dan un sello con el que marcas a tu elegido resguardado tras la cortinilla de una cabina. Después, debes firmar una declaración según la cual no vas a votar por segunda vez en otro colegio (esto es así porque el censo rumano no es fiable, así que el turismo electoral, con autobuses arriba y abajo, está a la orden del día). Para complicar y ralentizar más todavía el asunto, ayer también se celebró un referéndum para decidir si los ciudadanos querían reducir el número de legisladores (de 471 a 300) y si preferían un parlamento unicameral.

 

Las primeras encuestas – pues el resultado oficial no se sabrá hasta esta tarde – han dado una victoria a Traian Basescu (entre el 32 y el 34 %), seguido de Mircea Geoana (entre el 30 y el 32 %) y de Crin Antonescu (alrededor del 22 %), lo que deja un escenario bastante interesante. El resto de candidatos ni se acercan a estos números, destacando la derrota del inefable alcalde de Bucarest, Sorin Oprescu, y del ultraderechista desequilibrado, Vadim Tudor.

 

Así las cosas, hasta la segunda vuelta que se celebrará el próximo 6 de diciembre, demócratas y socialistas deberán dorar la píldora a los liberales para captar su voto. Todo está en el aire pues aunque los liberales odian por principio a los socialistas, también echan pestes de Basescu después del trato que les reservó durante su antigua alianza y especialmente a su antiguo presidente y primer ministro, Calin Popescu Tariceanu. Aunque parece que la consigna oficial hasta ahora era apoyar a Geoana en la segunda vuelta, el partido liberal está muy dividido y los números están demasiado ajustados como para no aprovechar la oportunidad que les han brindado estas elecciones.

Por lo demás, el sí ha arrasado tanto para reducir el número de senadores y diputados y para incorporar el sistema unicameral, aunque el referéndum no es vinculante.

Particularidad nacional

Particularidad nacional

“La particularidad nacional existe, sin duda ninguna. En el arte, consiste en la agrupación de todos los lugares comunes. El grado de particularidad indica a la vez el grado de mediocridad. Por eso, crear significa siempre rebasar esa particularidad. Un artista es él mismo o no es nada. Pero ser él mismo significa vivir sus verdades, sufrir con sus experiencias, inventar su estilo. Todo ello sólo se realiza renunciando a la facilidad, y la más funesta de las facilidades la constituyen los llamados valores específicos que se forman por sedimentación de la mediocridad colectiva y que uno se los encuentra ya hechos, sin esfuerzo alguno por su parte. En definitiva, la particularidad nacional es lo que queda de una cultura después de haber suprimido el esfuerzo personal de pensar, las vivencias individuales y los logros de la soledad creadora. Eso es.”

 

Mihail Sebastian

Desde hace dos mil años

"Parcs i jardins"

"Parcs i jardins"

Fundició Ductil Benito es una empresa ubicada en Manlleu que en el año 1992 inició sus actividades en áreas tan diversas como el de las aguas residuales, los prefabricados de hormigón o los equipamientos urbanos. Ya en el año 2001, entró en el sector de juegos infantiles para parques y en el alumbrado público, entre otros.

 

Alguien de esta empresa merece un reconocimiento pues no sólo consiguió llenar los parques de Bucarest con sus columpios sino que, lo que es todavía más curioso, supo vender tapas en catalán para arquetas de servicios (tipo alumbrado público o alcantarillado) al consistorio de la ciudad.

 

Valga este ejemplo situado cerca de la puerta de mi oficina.

¡Frío, frío!

¡Frío, frío!

En Rumania existen 83.800 bloques de viviendas con 3,1 millones de pisos. La mayoría de estos edificios no tienen aislamiento térmico por lo que el 57 % de la energía que se emplea para calentarlos se pierde. Así las cosas, en invierno sus habitantes se congelan y en verano de achicharran.

 

Desde el año 2002 existe un programa para la rehabilitación térmica de estos edificios, sin embargo, las trabas burocráticas y una ley mal hecha hizo que durante años sólo pudiesen beneficiarse del programa una media de entre 25 y 30 bloques anuales. Viendo la desastrosa gestión del programa, el año pasado se publicó una ordenanza de urgencia (¡sólo 6 años después!) que ha conseguido reducir el período de implementación de los proyectos, ha establecido ayudas estatales para familias con dificultades económicas y para asociaciones de vecinos con pocos recursos financieros y ha asegurado unos estándares superiores de calidad de las obras realizadas.

 

Hoy Bucarest y muchas otras ciudades se han cubierto de andamios que cubren los bloques en pleno proceso de rehabilitación. La imagen es chocante pues primero los envuelven con centenares de paneles de poliestireno extruido de 7 cm de grosor (el Porexpán de toda la vida), después remozan la fachada y la pintan con colores pastel (crema y melocotón principalmente) que contrastan con el gris tóxico circundante.

 

Sea como fuere, celebro que el programa por fin de sus pasos más efectivos pues permitirá a muchos rumanos pasar un inverno más cálido, ahorrar energía y dar un alivio a sus maltrechos bolsillos.