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Bucarest: de la Edad Media a la Edad Moderna

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La primera mención de la ciudad de Bucarest aparece en el siglo XIV en relación con los monasterios de Snagov, Glavacioc, Bolintin y Comana. En el año 1.400, el rey del incipiente reino de Valaquia, Mircea el Viejo (en la imagen), construyó una fortaleza en el lugar en el que se levanta Bucarest llamada a convertirse años después en la corte del más famoso de los reyes rumanos, Vlad Tepes El Empalador. De este modo, a partir de 1.465 la ciudad se conoce como sede real y en 1.492 aparece por primera vez señalada en un libro alemán de mapas.

 

El siglo XV estuvo marcado por la política antiotomana del vecino rey de Moldavia, Esteban el Grande. Vlad Tepes había sido expulsado del trono por el rey húngaro y Esteban lo apoyó para recuperarlo, sin embargo, Vlad fue derrotado por los turcos, quienes separaron su cara y su cabellera del cráneo y lo enviaron como trofeo al sultán en Estambul.

 

Mientras los soberanos de Valaquia aceptaron el vasallaje ante los otomanos se mantuvo la paz pero con la subida al trono de Radu de Afumati la guerra volvió a estallar. A pesar de todo, durante este período Bucarest creció con fuerza. Mircea el Pastor construyó un nuevo castillo y la iglesia de la corte que todavía hoy se conserva en Lipscani. Se estableció allí un importante mercado, aumentó el comerció y empezó a llegar gente de muchos lugares. En 1573, se construyó en Plumbuita la primera imprenta de la ciudad. En 1589, el unificador de Rumania Mihai el Valiente levantó la iglesia llamada de Mihai Voda, cuyo templo todavía hoy puede visitarse, aunque el complejo monástico que lo rodeaba fue despiadadamente destruido por el régimen comunista en 1.985.

 

En la primera mitad del siglo XVII Bucarest siguió creciendo y ganando importancia a pesar de las luchas por el poder que periódicamente protagonizaron los voivodas y en 1659 fue declarada capital de Valaquia. A partir de entonces, bajo el gobierno de voivodas como Serban Cantacuzino (1.678 – 1.688) o Constantin Brancoveanu (1688 – 1714), Bucarest asistió al crecimiento de los poderosos gremios artesanales, a la construcción de grandes posadas para acoger a los continuos visitantes y a la apertura de la primera imprenta real. También se levantaron otros edificios emblemáticos como la futura Iglesia Metropolitana, los monasterios de Cotroceni, Antim y San Sava (junto a su Academia). La corte se extendió también y se levantaron varias fortalezas y palacios alrededor de la ciudad, como el bello Palacio de Mogosoaia al que ya dediqué un post hace un año (ver De paseo por Mogosoaia del 15/03/2009)

27/04/2010 22:13 legiovhispana #. Bucuresti

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gravatar.comAutor: Ana, hermana y amiga

¡Muy interesante!

Fecha: 28/04/2010 10:18.


gravatar.comAutor: AMA Gloria

Me he quedado sin palabras, ¿de dónde sacas el tiempo para tantas cosas? Siempre te lo he dicho, pero me sigues asombrando. T.Q.M.

Fecha: 28/04/2010 21:53.


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