Facebook Twitter Google +1     Admin

Good

20090611174134-090611-good.jpg

Durante mi fugaz visita a Madrid he tenido tiempo (siempre intento sacarlo de algún sitio) para ir al cine. En esta ocasión, una película de la que no había oído ni hablar: Good

 

Good, basada en una obra escrita por C.P.Taylor, explica el drama de un hombre honesto que poco a poco se va hundiendo en las redes del nazismo, convertido sin quererlo en su mentor profesional. John Halder es un profesor de literatura que, tentado por las altas esferas del poder hitleriano, va ascendiendo en el escalafón social y político, gracias a su defensa en una obra de ficción de la eutanasia compasiva. Halder, que al principio de la película vive una existencia compleja con una madre enferma y una mujer emocionalmente inestable, abandona sus responsabilidades – y, de paso, cualquier atisbo de ética - ante las promesas de promoción del nazismo. Especialmente sangrante es la relación del protagonista con su amigo judío, con quien intercambia razones que a muchos les sonarán familiares (a buen entendedor…)

 

Aunque debería ser emotiva, la película es algo fría y no acaba de arrancar como una producción que podría haber sido de primera división. En cualquier caso, me parece interesante cualquier aproximación a los ciudadanos alemanes que pertenecieron a la zona gris, esa que se benefició del totalitarismo, mirando hacia otro lado cuando convino y gozando de sus ventajas como títeres grotescos mientras los desafectos eran simplemente eliminados. Muchos deberían ver esta película y recordar la frase del escritor irlandés Edmund Burke: Todo lo que se necesita para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada.

 

No hace falta volver a la Alemania nazi, simplemente hay que asomarse a la ventana de casa.

11/06/2009 17:41 legiovhispana #. Cine

Comentarios » Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris